
“La Nación se comprometió a desalojar el penal de Villa Devoto en los próximos 45 días”, Leandro Halperín
El cierre del penal de Villa Devoto comienza a tomar forma a partir de un compromiso de desalojo asumido por el Gobierno nacional. La medida contempla liberar por completo el predio durante este mes o en el plazo de un mes y medio, según explicó Leandro Halperín, subsecretario de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios de la Ciudad de Buenos Aires, hoy en diálogo con Alfredo Scoccimarro, en Mesa Chica.
“La Nación se comprometió a desalojar completamente el predio del Penal de Villa Devoto en el transcurso de este mes o mes y medio”, afirmó Halperín. Además, señaló que la Ciudad de Buenos Aires cerrará “ese histórico y simbólico penal que tiene nuestro país”, en referencia al establecimiento que funciona en el barrio porteño de Villa Devoto.
Al referirse al estado de las instalaciones, el funcionario sostuvo que el penal presenta graves problemas de infraestructura: “Devoto es un lugar concebido a principios del siglo pasado que está absolutamente destruido. Es peligroso para todos”, aseguró. También destacó la experiencia del Centro Universitario, aunque consideró que, fuera de ese espacio, no hay otros aspectos del establecimiento que puedan resaltarse.
El traslado de los detenidos también apunta a modificar la situación de los espacios de detención transitoria de la Ciudad. Según detalló Halperín, el nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz tiene capacidad para 2.240 personas y recibirá a los 1.500 presos alojados actualmente en Devoto, además de 700 detenidos que hoy permanecen en alcaldías y comisarías porteñas.
“Esto va a permitir descomprimir la situación crítica en los espacios de detención transitoria y sumar policías a las calles para la prevención del delito, que es para lo que están”, explicó el subsecretario. De esta manera, el plan de traslados busca liberar plazas en dependencias policiales y modificar las condiciones actuales de alojamiento de los detenidos.
En cuanto a la visita del papa León XIV a Devoto, Halperín aclaró que la actividad continúa contemplada. Para ese momento, indicó, quedará en el penal “solo un número muy pequeño de alojados en comparación con la población actual”. En ese sentido, agregó que la reducción de la cantidad de presos modificará las hipótesis de riesgo y las condiciones de seguridad del establecimiento.
Respecto del destino del predio una vez concretado el desalojo, el funcionario explicó que el acuerdo contempla espacios libres, áreas para nuevas construcciones y la preservación de un lugar para la memoria protegido por ley. Además, confirmó que ya se firmó un convenio con la UBA para garantizar la continuidad de los estudios universitarios, una experiencia que definió como positiva y clave para reducir los índices de reincidencia.

