
Leo Flores se sumó a una olla popular en Monte Chingolo y compartió la noche con los vecinos
El extremo de 19 años de Boca Juniors y de la selección argentina, Leo Flores, se sumó la noche del miércoles a una olla popular en el club de futsal Santa María, en Monte Chingolo, partido de Lanús. El delantero, surgido de las divisiones inferiores de Boca Predio, se quedó varias horas para repartir comida junto a los vecinos.
La jornada solidaria fue organizada por Leo Silva, figura de las redes sociales y amigo del futbolista, para brindar comida a las familias de la zona. Flores llegó acompañado por su pareja, Cami Espinosa, caminó entre los presentes, compartió mates y colaboró con la distribución de los alimentos.
Durante su paso por el club, el delantero se tomó fotografías con cada uno de los vecinos que se acercaron y firmó camisetas y autógrafos. Uno de los momentos de la noche se dio cuando le dedicó un mensaje personalizado en una prenda a un fanático conocido como “Leito Silva”, quien recibió el gesto en la puerta de su casa.

El predio estuvo enmarcado por una bandera con la frase “ustedes son de club, nosotros de barrio”, que resume la identidad del espacio futsalero. La actividad combinó la entrega de alimentos con un contacto directo entre el jugador y la comunidad, lejos de los estadios y de las coberturas habituales del fútbol profesional.
Los organizadores y los vecinos que compartieron contenido aclararon que las fotos y los videos se publicaron recién después de que Flores se retirara. La decisión buscó resguardar el desarrollo de la jornada y evitar que la convocatoria creciera de manera descontrolada antes de que concluyera la actividad.
Por eso, buena parte del material apareció en las historias de Instagram una vez finalizado el encuentro. El propio Flores compartió además una imagen de su paso por la olla popular en sus redes personales, como registro de la noche.

A diferencia de las noticias que suelen acompañarlo por su rendimiento, esta vez el nombre del juvenil se vinculó a una acción solidaria. El extremo dedicó parte de su tiempo libre a colaborar con un club de barrio, un tipo de espacio que cumple un rol de contención para numerosas familias.
La visita se dio en medio de la expectativa que genera Flores dentro del Xeneize, mientras el plantel profesional se prepara para su próximo compromiso ante Vasco da Gama. La jornada dejó a un lado por un momento la agenda deportiva del delantero y puso el foco en su acercamiento con la comunidad.

