
“Mi rival soy yo mismo”: Javier Milei habló frente a el 62° Coloquio IDEA 2026
El crecimiento económico de la Argentina requería tiempo y “paciencia”, mantuvo Javier Milei durante su participación en el 62° Coloquio IDEA. El Presidente brindó su discurso de manera virtual desde París, donde se encontraba por la Argentina Week junto al ministro de Economía, Luis Caputo.
Ante los empresarios más destacados del país, Milei planteó que los procesos de crecimiento “no son instantáneos” y señaló que la Argentina podía convertirse en una potencia en un plazo de 30 o 40 años. Para alcanzar ese objetivo, remarcó la necesidad de un “trabajo sistemático, duro, parejo y disciplina”.
“Lo primero que hay que tener es paciencia. Los procesos de crecimiento no son instantáneos. De hecho, esa es mi especialización en economía. Demandan mucho tiempo”, expresó el mandatario durante su exposición.
Milei afirmó que existían posibilidades de acelerar ese proceso y aseguró que su Gobierno trabajaba en esa dirección pese a las dificultades de la transición y la coyuntura. En ese marco, cuestionó a quienes, según expresó, buscaban impedirlo.
“Existen chances para acelerarlo, y lo estamos haciendo, a pesar de lo dura que puede ser la transición y la coyuntura con quienes tenemos en frente, que son unos energúmenos que quieren romper todo y no tienen problema en hacerlo”, expresó.
Además, Milei sostuvo que, “según las estimaciones, la Argentina va a estar en el cuarto lugar de los países que más crecen” en el mundo. En esa línea, declaró: “Es paciencia y entender la naturaleza de lo que nos toca vivir, sumado a gente con vocación de destruir todo”.
El Presidente también se refirió a las elecciones del año siguiente y planteó que los argentinos podrían elegir “entre el modelo de la decadencia y el de la prosperidad”. “Creo que van a elegir el de la prosperidad”, expresó, y agregó: “Será cuestión de poder transmitirles estas propuestas a los argentinos”.
En otro tramo de su exposición, Milei declaró que “el 70% de los argentinos abrazan el cambio” y realizó un balance de su gestión. “Cumplí mis promesas de campaña a mitad de periodo”, afirmó.
El mandatario también apuntó contra la oposición y la responsabilizó por las dificultades para reducir la inflación a los niveles deseados. “Si no teníamos que enfrentar siete intentos de golpes de Estado, 40 leyes intentando romper el equilibrio fiscal, la gente haciendo actos terroristas en la calle, y algunos jugadores de mercado con ganas de romper todo, la inflación ya estaría empezando con cero hace rato”, aseguró.
A su vez, Milei afianzó que, si su espacio obtenía un resultado similar al de las elecciones de octubre, las reformas estructurales se acelerarían. “Pasaríamos a tener mayoría en Diputados y estaríamos cerca de dos o tres senadores del quórum propio. La velocidad que van a tomar las reformas en la Argentina va a hacer que en seis meses no la puedan reconocer”, analizó.
En materia tecnológica, el Presidente planteó otro de los objetivos de su Gobierno: “Nosotros nos queremos convertir en un hub de inteligencia artificial”. En ese sentido, aseguró que ese desarrollo permitiría alcanzar “salarios enormes, y una riqueza fabulosa”.
Milei también anticipó que continuaría con la reducción de impuestos y confirmó: “Nosotros vamos a seguir bajando impuestos”.
También planteó un escenario condicionado por la decisión de los argentinos: “Si los argentinos quieren vivir en un país próspero, vamos a enfrentarnos a los mejores 4 años de la historia de la Argentina”. Y agregó: “Si los argentinos eligen otra cosa, pagarán las consecuencias por elegir el camino de la decadencia”.
Milei también se refirió al rol del Estado y planteó una reducción vinculada con la expansión de las prestaciones privadas. “Nosotros entendemos el Estado como un gran proveedor de seguros”, declaró, y explicó que el objetivo era disminuir la demanda sobre el sector público.
En ese sentido, enunció: “En la medida que podemos avanzar con esa prestación de seguro, va bajar la demanda y bajar los impuestos”. Además, sostuvo que “la prestación del sector privado es mejor que la del sector público”.
Al referirse a los desafíos de su gestión, Milei puso el foco en su propio desempeño y en la continuidad del rumbo que impulsaba. En ese marco, afirmó: “Mi rival soy yo mismo”. A su vez, reafirmó el objetivo que planteaba para su administración: “Nosotros estamos comprometidos en hacer Argentina el país más libre del mundo”.
Consultado sobre el riesgo de una recesión en la Argentina, Milei puso el foco en las dificultades que podían surgir al medir una economía que atravesaba cambios significativos. En ese sentido, explicó: “Pero cuando tenés una economía que tiene cambios tan grandes, los ponderadores no ajustan la estacionalidad como deberían hacerlo”.
En otro tramo de su exposición, Milei se refirió a la postura de la Corte Suprema sobre la extranjerización de tierras y a la intención de la oposición de convocar a una sesión extraordinaria. En ese contexto, el Presidente reivindicó la división de poderes y manifestó: “Estamos en una República, la división de poderes existe y funciona”.
Sobre el rol del máximo tribunal, Milei remarcó que sus decisiones debían mantenerse dentro del ámbito de la Justicia. “Lo que decida la Corte Suprema, es decisión de la Corte Suprema”, afirmó, y agregó: “Yo no me voy a estar metiendo en lo que decida la Corte Suprema”.
Al referirse a la privatización de empresas, Milei reconoció que existían restricciones vinculadas al marco institucional y al alcance de las decisiones que podía tomar su Gobierno. En ese sentido, expresó: “Tengo límites institucionales”.
En otro tramo, Milei volvió a referirse a la dirigencia política y realizó una autocrítica sobre una de las expresiones que había utilizado al inicio de su carrera política. “Me equivoqué sobre la casta. Son mucho peor de lo que creía”, garantizó.
En esa línea, cuestionó la posibilidad de alcanzar acuerdos con quienes consideraba que no actuaban con honestidad. “¿Qué consenso podés tener con un mentiroso?”, planteó. A su vez, reivindicó la importancia que le asignaba a la moral dentro de su gestión y sostuvo: “Yo trabajo sobre la moral como política de Estado”.
Con estas definiciones, Milei finalizó su participación en el 62° Coloquio IDEA, donde expuso sus perspectivas sobre el crecimiento económico, las reformas estructurales, el rol del Estado y el rumbo que planteaba para la Argentina.

