
Murió Totó la Momposina, la voz que llevó el Caribe colombiano a todo el mundo
La música latinoamericana perdió a una de sus artistas más influyentes. Totó la Momposina, emblema del folclore colombiano y figura central de la cultura caribeña, murió a los 85 años en la ciudad mexicana de Celaya, acompañada por su familia. La noticia fue confirmada por su mánager, Carolina Gotok, y luego por sus hijos mediante un comunicado oficial.
“Con profundo dolor, nosotros sus hijos Marco Vinicio, Angélica María y Eurídice Salomé Oyaga Bazanta, anunciamos el fallecimiento de nuestra madre Sonia Bazanta Vides, más conocida como Totó la Momposina”, expresaron.
Según informó su entorno, la cantante sufrió un infarto al miocardio. Su cuerpo será trasladado a Colombia el próximo 27 de mayo y la despedida pública incluirá un homenaje en el Capitolio Nacional junto a Los Tambores de Totó, la agrupación que la acompañó durante gran parte de su carrera.
La artista que convirtió el folclore colombiano en patrimonio universal
Nacida como Sonia Bazanta Vides el 15 de agosto de 1948 en Talaigua, Bolívar, Totó construyó una trayectoria de más de seis décadas dedicada a preservar y difundir las raíces afroindígenas y campesinas del Caribe colombiano.
Cantante, compositora y bailarina, se transformó en una referencia continental gracias a su interpretación de géneros tradicionales como la cumbia, el bullerengue, el mapalé, el porro y la gaita.
Discos como “La Candela Viva”, “Pacantó” y “La Bodega” marcaron a generaciones enteras y ayudaron a instalar la música tradicional colombiana en escenarios internacionales. Temas como “El pescador” y “Yo me llamo cumbia” quedaron grabados como himnos populares de América Latina.
El Ministerio de las Culturas de Colombia despidió a la artista con un mensaje cargado de emoción. “Hoy despedimos a la eterna Totó. La maestra que recorrió el mundo entero a ritmo de cumbias, porros, mapalés y bullerengues nacidos en el corazón de nuestra tierra”, señalaron.
Una vida marcada por la música y la violencia política
La historia de Totó también estuvo atravesada por el conflicto colombiano. Durante el período de La Violencia, su familia sufrió persecuciones políticas que la obligaron a abandonar su tierra natal y mudarse primero a Barrancabermeja, luego a Villavicencio y finalmente a Bogotá.
En la capital colombiana, la casa familiar se convirtió en un punto de encuentro para músicos y artistas del Caribe. Allí Totó consolidó el universo musical que más tarde la llevaría a convertirse en una figura internacional.
La tradición artística venía de varias generaciones. Su abuelo dirigía bandas en Magangué, su padre era percusionista y su madre cantora y bailarina. La propia Totó repetía que la música corría por sus venas desde hacía al menos cinco generaciones.
El Nobel de García Márquez y el salto internacional
Uno de los momentos decisivos de su carrera llegó en 1982, cuando participó en la ceremonia del Premio Nobel de Literatura de Gabriel García Márquez en Estocolmo. El escritor colombiano pidió estar acompañado por músicos del Caribe y Totó integró esa delegación cultural.
Después de aquella presentación, permaneció un tiempo en París y estudió en la Universidad de la Sorbona, donde profundizó su formación en historia de la música, coreografía y ritmo.
Desde entonces recorrió escenarios de Europa, África, Asia y América llevando la música tradicional colombiana a festivales y teatros de todo el planeta.
A lo largo de su carrera recibió múltiples reconocimientos, entre ellos el Grammy Latino a la Excelencia Musical, el premio WOMEX y el Premio Vida y Obra otorgado por el Ministerio de Cultura de Colombia.
La despedida de una leyenda
El último gran show de Totó la Momposina fue en el Festival Cordillera 2022, donde compartió escenario con artistas como Adriana Lucía y Nidia Góngora. Poco después decidió retirarse de la vida pública debido a problemas de salud y una afasia que afectó progresivamente su capacidad de comunicación.
La familia cerró el comunicado de despedida con una frase tomada de sus cantos tradicionales: “Acompáñala, acompáñala, brilla en la noche acompáñala… allá está la luna hermosa y el lucero la acompaña”.

