
Noelia Novillo explicó que Flores de Bach se utilizan para los celos
Los celos pueden manifestarse de distintas maneras y, según su origen, existen diferentes esencias dentro del sistema de Flores de Bach que pueden asociarse a estas emociones. Noelia Novillo explicó cuáles son las principales y cómo se diferencian, en diálogo con Laura Luz Ojeda en Póker de Damas.
La esencia principal para los celos es Holly, también conocida como Acebo. Según explicó Novillo, se utiliza cuando estos sentimientos surgen a partir de la desconfianza, la envidia, la sospecha constante de un posible engaño, el enfado o el miedo a ser traicionado.
En este sentido, la especialista señaló que Holly está relacionada con sentimientos negativos, agresivos o de sospecha dirigidos hacia otras personas. Dentro del sistema de Flores de Bach, se la vincula con la búsqueda de mayor comprensión, seguridad interna, generosidad y una capacidad de amar sin sospechas.
Sin embargo, los celos también pueden aparecer de una manera diferente. Por eso, Noelia Novillo destacó la importancia de Chicory, conocida como Chicoria, especialmente cuando estas emociones están relacionadas con la necesidad de controlar al otro y el miedo al abandono.
Chicory se enfoca en los celos de carácter posesivo, que pueden manifestarse mediante la exigencia de atención constante, la manipulación emocional o la sensación de que la otra persona no devuelve todo el afecto recibido. Novillo explicó que esta situación puede darse tanto en parejas como en niños que sienten celos ante la llegada de un nuevo hermano.
La especialista indicó que Chicory se relaciona con la posibilidad de desarrollar un amor más libre e incondicional, dejando de lado la necesidad de controlar a las personas queridas y permitiendo que mantengan su propia independencia.
De esta manera, Holly y Chicory se diferencian según la forma en que aparecen los celos: mientras Holly se vincula principalmente con la desconfianza, la sospecha y el miedo a la traición, Chicory apunta a los vínculos donde predominan la posesividad, el control y el temor al abandono.

