
“Por mi Rochi de 5 años. Por todas las que ya no están.”: Rocio Igarzábal relató su historia de superación en redes
La reconocida artista Rochi Igarzábal compartió públicamente una de las etapas más difíciles de su vida en una entrevista para el canal de YouTube HISPA. Reveló haber sido víctima de abuso intrafamiliar durante su niñez, entre los 5 y los 8 años. Sus vivencias desencadenaron severos trastornos de la conducta alimentaria (TCA) durante su juventud y exposición en los medios de comunicación.
El relato de la actriz se centró en la resiliencia y el largo camino terapéutico que la llevó a salir adelante de forma definitiva. Asimismo, detalló las tácticas de manipulación y secreto que debió afrontar en su entorno cercano durante su ingreso a la escuela primaria. Por otra parte, Rochi Igarzábal explicó que el síntoma de sus desórdenes de alimentación funcionó como una respuesta física a todo aquello que su mente no podía poner en palabras ante su familia.
La exposición y el punto de quiebre
Durante su adolescencia, la situación derivó en un cuadro de bulimia que se agravó de manera paulatina con su ingreso a la televisión en programas como Casi Angeles o Aliados.
A los 21 años, mientras trabajaba bajo una gran exposición mediática, su salud física y emocional llegó a un límite absoluto. La presión por los estereotipos de belleza estigmatizantes y la sexualización de la imagen en la pantalla chica intensificaron notablemente su padecimiento diario. “Desarrollé una bulimia… uno se guarda, se guarda, se guarda y de repente necesita largar todo”, explicó la cantante respecto a la relación directa entre el trauma silenciado y el trastorno posterior.
cEl quiebre definitivo para Rochi Igarzábal se produjo cuando tomó la decisión de contarle lo sucedido a su hermana mayor y a sus padres. Este paso fundamental inició un tratamiento de salud integral con un equipo interdisciplinario de psicólogos, médicos y nutricionistas. El trabajo profesional se centró en separar el trauma de su propia identidad para recuperar la espontaneidad perdida.
“Fue la primera vez que pude separarlo de mí y entender que yo no era eso”, afirmó la artista sobre su proceso de reconstrucción personal. A los 24 años, tras un largo camino de introspección profunda, recibió el alta profesional. Este hito le permitió emprender un viaje hacia México, marcando un nuevo comienzo en su vida donde conoció a su pareja actual y formó su propia familia.
La maternidad y el desafío de la prevención en las infancias
Finalmente, el regreso a la Argentina y la crianza de su hija le plantearon nuevos desafíos relacionados con los miedos lógicos de su pasado.
A través de nuevas sesiones de terapia, la actriz logró diferenciar sus temores personales de la realidad de su hija para protegerla sin proyectar sus propias heridas. Actualmente, Rochi Igarzábal utiliza su experiencia para visibilizar la problemática de la salud mental, fomentar el diálogo constructivo y promover la prevención de abusos en las infancias mediante la escucha activa y atenta de los adultos.
