
Retenciones y trabajo en blanco: el agro propone que la formalización sostenga la baja
Dirigentes gremiales, representantes del campo y de la exportación, y economistas debatieron este jueves en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) una fórmula para bajar las retenciones. El eje fue la formalización laboral, en el encuentro “Trabajo rural registrado para abrir mercados de exportación”.
Los participantes coincidieron en que registrar a los trabajadores es la clave fiscal para abrir mercados exigentes y reducir los derechos de exportación sin comprometer el equilibrio macroeconómico. Plantearon que las exigencias globales de trazabilidad, normativas laborales y sostenibilidad ambiental no admiten demoras ni grises normativos.
Participaron José Voytenco (secretario general de la UATRE), Nicolás Pino (presidente de la Sociedad Rural Argentina), Martín Redrado (presidente de la Fundación Capital), Ricardo Marra (presidente de la Bolsa de Cereales), Gustavo Idígoras (presidente de CIARA-CEC), Abel Guerrieri (presidente de Renatre) y Sebastián Senesi (docente de la Facultad de Agronomía de la UBA).
La propuesta de Redrado
Redrado presentó la propuesta integral que la Fundación Capital desarrolló a pedido de la UATRE. Expuso una “trayectoria errática” de la producción argentina desde 2007, mientras Brasil, Paraguay y Uruguay lograron una senda de expansión agresiva. Atribuyó ese estancamiento a “un ecosistema de incentivos rotos“.
El economista cuestionó la premisa de que destrabar el crecimiento depende exclusivamente de reducir retenciones y aumentar la rentabilidad empresarial. Recordó que, entre 2008 y 2025, las retenciones llegaron a caer 67% mientras la informalidad laboral creció de forma sostenida, y postuló un cambio de paradigma.
La iniciativa propone que la reducción de los derechos de exportación y la estabilidad macroeconómica generen una mayor rentabilidad, que se reinvierta directamente en formalización laboral y tecnológica. Según el estudio, el ingreso masivo de asalariados al circuito formal ampliará la base imponible del Estado. Ese sería el “mecanismo fiscal que hace económicamente sostenible la baja de retenciones en el tiempo y blinda el equilibrio fiscal”.
Trazabilidad y exigencias externas
Voytenco remarcó que los desafíos actuales del agro exigen un enfoque sistémico. “La formalización laboral, la trazabilidad y la sustentabilidad exigen que todos los actores estemos sentados en la misma mesa”, señaló. Advirtió que, frente al Reglamento Europeo de No Deforestación (EUDR), desde el próximo 30 de diciembre habrá que demostrar el cumplimiento de normativas ambientales y laborales estrictas para la soja, la carne vacuna y la madera.
El dirigente reafirmó que superar la informalidad es indispensable para la competitividad global. “No hay sostenibilidad sin trabajo digno. Cuidar a los trabajadores y registrarlos no es un costo, es el motor que da sostenibilidad fiscal al sector y nos abre las puertas del mundo”, sostuvo.

Para llevar el modelo a la práctica, se repasó la articulación operativa mediante incentivos fiscales y financieros aplicados a través del sistema SISA de ARCA. También se destacaron las alianzas, como el acuerdo firmado con VISEC, RENATRE y organizaciones como CRISOL. Su objetivo es aportar información verificada sobre el cumplimiento laboral en el territorio y facilitar los procesos de “Debida Diligencia” que exigen los compradores internacionales.
El encuentro cerró con un mensaje de consenso entre Voytenco, Pino, Redrado, Marra e Idígoras: integrar tecnología, sustentabilidad, formalidad y equilibrio fiscal para consolidar al agro argentino como un proveedor responsable, transparente y competitivo ante el mundo.

