
Supermercados Toledo paga los sueldos en cuotas y crece la preocupación por 1.700 puestos de trabajo
La situación de Supermercados Toledo encendió las alarmas entre sus trabajadores. La histórica cadena de Mar del Plata volvió a tener dificultades para completar el pago de los salarios y abonó solamente el 40% de los haberes correspondientes a julio, mientras que informó que el monto restante será cancelado después del 18 de agosto.
El conflicto alcanza a las 39 sucursales que posee la empresa y pone el foco sobre el futuro de alrededor de 1.700 puestos de trabajo directos. Ante la falta de pago, comenzaron las asambleas en los establecimientos y los gremios advirtieron que podrían avanzar con medidas de fuerza si no aparece una solución.
La situación involucra tanto a los empleados de los supermercados representados por el Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA) como a más de 200 trabajadores de establecimientos rurales vinculados con la compañía.
Toledo pagó solo el 40% de los salarios
El conflicto tuvo un nuevo capítulo durante una audiencia realizada esta semana en la delegación bonaerense del Ministerio de Trabajo, de la que participaron representantes de la empresa, del SECZA y delegados de los trabajadores.
Allí, el sindicato reclamó que se abonara inmediatamente el 60% de los salarios que todavía permanece pendiente. Sin embargo, la representación de Toledo aseguró que la compañía no estaba en condiciones de adelantar esos fondos y ratificó el cronograma de pago diferido.
De acuerdo con lo comunicado por la firma, los empleados deberán esperar hasta después del 18 de agosto para comenzar a recibir el dinero adeudado.
La respuesta profundizó el malestar y las asambleas que ya se desarrollaban en diferentes establecimientos.
Casi 40 supermercados afectados por el conflicto
La crisis salarial alcanza a toda la estructura comercial de Toledo. La empresa cuenta con 39 establecimientos, de los cuales 32 funcionan en Mar del Plata.
El resto se encuentra distribuido en localidades como Necochea, Miramar, Batán, Balcarce, Santa Clara del Mar y Pinamar, entre otros puntos de la costa bonaerense.
Desde comienzos de agosto, los trabajadores realizan asambleas, reducciones en la atención y protestas en las sucursales, mientras esperan que la empresa complete el pago.
Desde el SECZA cuestionaron que las dificultades económicas de la compañía sean trasladadas a los empleados y remarcaron que “el sueldo de los trabajadores no puede ser utilizado como variable de ajuste”.
Denuncian problemas con aportes y obra social
El pago incompleto de los salarios no sería el único reclamo de los trabajadores.
Durante las asambleas, empleados denunciaron también presuntos incumplimientos en los aportes previsionales y problemas con la cobertura de la obra social.
En ese contexto, el conflicto comenzó a trasladarse también a las redes sociales. Los trabajadores impulsaron la campaña “Toledo, pagá lo que debés” para visibilizar la situación.
En uno de los videos difundidos, los empleados sintetizaron su reclamo con una frase: “No queremos excusas, queremos solución”.
El conflicto también llegó a las instalaciones productivas
La situación no se limita a las sucursales. Las medidas también alcanzan a más de 200 operarios de establecimientos rurales relacionados con la estructura productiva de Toledo.
En esas instalaciones comenzaron a desarrollarse asambleas que podrían afectar progresivamente el circuito de abastecimiento y la reposición de productos en los supermercados.
El gremio mantiene el estado de alerta mientras analiza cómo continuará el reclamo durante los próximos días.
Alerta por 1.700 puestos de trabajo
La preocupación ahora excede el atraso salarial. Dentro del sector supermercadista existe inquietud por la posibilidad de que las dificultades económicas deriven en recortes sobre los aproximadamente 1.700 puestos de trabajo directos que genera Toledo.
Por el momento, el conflicto tiene una fecha clave: 18 de agosto. El SECZA anticipó que continuará realizando asambleas en los lugares de trabajo y advirtió que, si para entonces no existe una solución concreta que permita cancelar la totalidad de los salarios adeudados, podría avanzar con un plan de lucha y medidas de fuerza en todas las instalaciones de la cadena.

