
El riesgo país subió a su nivel más alto desde junio: los motivos
La jornada financiera de este martes quedó marcada por una nueva escalada del riesgo país, que volvió a ubicarse en torno de los 500 puntos básicos, su nivel más alto desde junio. El índice elaborado por JP Morgan llegó a superar esa barrera durante la rueda, mientras los bonos soberanos en dólares profundizaron las pérdidas y reflejaron un mayor nivel de cautela entre los inversores.
El deterioro también alcanzó a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, con bajas generalizadas y retrocesos de hasta alrededor de 4% en algunos ADR. La presión sobre los activos locales se produjo además en un escenario internacional menos favorable, con caídas en los principales mercados y un incremento de la aversión al riesgo.
La suba del riesgo país combina factores externos con cuestiones propias del mercado argentino. La caída de los bonos y el cambio en el apetito de los inversores llevaron al indicador desde niveles cercanos a los 400 puntos alcanzados meses atrás hacia la zona de 500, mientras el mercado vuelve a evaluar con mayor cautela las condiciones para el financiamiento argentino.
El movimiento se da, además, en un contexto global de mayor presión sobre los mercados de deuda. El incremento de los rendimientos de los bonos soberanos a nivel internacional, las tensiones geopolíticas y la preocupación por los déficits fiscales elevaron el costo del dinero y redujeron el atractivo de los activos de mayor riesgo.
Las nuevas tensiones en medio oriente impactan en Wall Street
El escenario internacional sumó presión sobre los mercados luego de que las nuevas tensiones en Medio Oriente reavivaran los temores sobre una interrupción del suministro energético. El Brent avanzó hasta los US$91,13 por barril, mientras que el WTI llegó a US$84,12, en una dinámica que vuelve a poner el foco sobre el impacto que un petróleo más caro podría tener sobre la inflación global.
A la incertidumbre geopolítica se agregó el fuerte movimiento en la deuda estadounidense: el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años alcanzó su nivel más elevado desde 2007. La combinación de tasas largas en máximos, venta de bonos y mayor costo de la energía redujo el atractivo de los activos de riesgo y golpeó especialmente a las compañías tecnológicas, mientras los principales índices de Wall Street operaron en baja.

