
Tierra del Fuego cuestionó el amarre de un petrolero británico en Ushuaia y denunció una “grave contradicción” de Nación
El Gobierno de Tierra del Fuego cuestionó el amarre del petrolero de bandera británica VS PROMISE en el muelle comercial del Puerto de Ushuaia y volvió a reclamar que el Gobierno nacional ponga fin a la intervención de la terminal. La administración fueguina calificó como una “grave contradicción” que Nación autorizara la operación después de justificar el control del puerto en razones vinculadas con la soberanía y los intereses argentinos en el Atlántico Sur.
La polémica se produjo tras la llegada del VS PROMISE, un petrolero de 228,6 metros de eslora y capacidad para transportar más de 500.000 barriles de crudo.
A través de un comunicado, el Ejecutivo provincial rechazó la presencia del buque y reclamó explicaciones sobre los criterios que utilizó la administración nacional para permitir su ingreso.
Tierra del Fuego cuestionó la decisión de Nación
El Gobierno fueguino consideró “inadmisible” que un buque que navega bajo bandera del Reino Unido opere desde Ushuaia mientras ese país mantiene, de acuerdo con la posición histórica de la Argentina, la ocupación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El planteo provincial apuntó especialmente contra la contradicción que, a su entender, existe entre esta autorización y los argumentos que utilizó Nación para intervenir el Puerto de Ushuaia.
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) dispuso la intervención el 20 de enero. Entre los fundamentos, el Gobierno nacional destacó el carácter “estratégico” de la terminal y planteó la necesidad de “resguardar la soberanía y los intereses nacionales en el Atlántico Sur”.
Frente al ingreso del petrolero británico, Tierra del Fuego exigió que Nación informe “de manera inmediata y pública bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó la operación”.
El reclamo para terminar con la intervención del Puerto de Ushuaia
El episodio también profundizó la disputa entre la administración de Javier Milei y el gobierno fueguino por el manejo de una terminal considerada estratégica por su ubicación y su proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida.
La Provincia sostuvo que no permanecerá “indiferente” frente a decisiones nacionales que puedan afectar sus competencias, recursos e intereses estratégicos.
Además, convocó a “todos los poderes públicos, fuerzas políticas y a la ciudadanía” a defender el carácter estratégico del Puerto de Ushuaia y pidió evitar que la defensa de la soberanía quede reducida a una “mera declaración retórica”.
En ese marco, Tierra del Fuego volvió a exigir el fin de la intervención nacional y la restitución de la administración portuaria a la Provincia.
Un nuevo capítulo en la disputa por el Puerto de Ushuaia
La llegada del VS PROMISE suma así un nuevo foco de tensión a un conflicto que comenzó con la decisión del Gobierno nacional de avanzar sobre la administración del puerto.
Para Tierra del Fuego, la autorización otorgada al petrolero británico contradice precisamente uno de los principales argumentos que Nación utilizó para justificar aquella medida: la defensa de los intereses soberanos argentinos en el Atlántico Sur.
Ahora, el Ejecutivo provincial reclama conocer quién autorizó la operación y bajo qué fundamentos. Al mismo tiempo, utiliza el episodio para reforzar su planteo político central: Nación debe terminar con la intervención y devolver a Tierra del Fuego el control del Puerto de Ushuaia.

