
Norma Lezana alertó por la crisis del Garrahan: “El hospital está patas para arriba, es un desastre”
El Hospital Garrahan atraviesa una situación crítica, según denunció Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos, quien advirtió por el recorte acumulado de presupuesto, la falta de medicamentos y prótesis de alto costo y la reducción de profesionales en distintas áreas. “El hospital está patas para arriba, es un desastre”, sostuvo hoy en diálogo con Rolando Graña, en RPM.
La dirigente gremial señaló que la falta de personal y el recorte de agendas afectan especialmente a los pacientes pediátricos con patologías crónicas complejas. Según explicó, hay médicos que no fueron repuestos y esto obliga a suspender turnos de niños que concurren al hospital de día, mientras que tampoco se estarían garantizando algunos insumos esenciales para pacientes graves.
Lezana también denunció amenazas y persecución contra trabajadores que expresan públicamente la situación del hospital. “Siembran el terror: amenazan a los médicos con sancionarlos si salen a hablar”, afirmó, y relató el caso de una jefa que, según contó, le manifestó entre lágrimas: “Norma, me pueden estropear la carrera”.
En relación con su propia situación laboral, Lezana rechazó las versiones sobre su cesantía y aseguró que no fue notificada. “Salen a decir algo que es falso e ilegal; yo no fui notificada”, sostuvo, al tiempo que recordó la protección gremial que ampara a los delegados.
La crisis también alcanzaría a los salarios del personal de salud. Lezana aseguró que enfermeras especializadas en trasplante de médula deben realizar trabajos adicionales o vender cosas para poder sostener a sus familias. Además, relató que el bono de $250.000 recibido por los trabajadores terminó destinado al pago de deudas y préstamos.
La situación económica de las familias también impactaría directamente en los tratamientos de los pacientes pediátricos. Lezana planteó el caso de un niño con diabetes cuyo padre perdió el trabajo y cuestionó cómo sostener una alimentación adecuada cuando la familia no puede garantizarla.
Lezana cuestionó las dificultades que enfrentan los pacientes recién trasplantados para trasladarse hasta el hospital. Según relató, algunos deben utilizar tres transportes públicos porque no cuentan con cobertura para sus viajes, una situación que consideró especialmente problemática para niños inmunocomprometidos.

