
Línea F: Bereciartua confirmó que la obra comenzará en enero y costará USD 1.500 millones
La construcción de la Línea F del subte porteño prevé una inversión de 1.500 millones de dólares y tiene como objetivo iniciar los trabajos en enero. Así lo confirmó Pablo Bereciartua, ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad de Buenos Aires, quien explicó que buscan firmar el contrato antes de fin de año, hoy en diálogo con Nuria Am, en A las 7 AM.
El proyecto se encuentra en etapa de evaluación de ofertas y cuenta con dos consorcios nacionales e internacionales interesados en competir: “Se están evaluando las ofertas y nuestro objetivo es lograr firmar el contrato antes de fin de año y dar inicio a las obras de la Línea F en el mes de enero”, sostuvo Bereciartua.
El funcionario destacó la magnitud de la iniciativa y la ubicó entre los proyectos de infraestructura más importantes de las últimas décadas: “La licitación de la Línea F es la licitación de obra pública más grande de la Argentina en este momento, tiene un presupuesto estimado de 1.500 millones de dólares”, afirmó. Además, remarcó: “La Ciudad está haciendo hoy, por lejos, la obra más grande de los 40 últimos años en la Argentina”.
En materia de conectividad, la nueva línea buscará mejorar los traslados entre Constitución y Palermo y aliviar la saturación de la red actual: “En Constitución solamente tenemos una línea de subte hoy, que es la C, que está recargada, saturada”, advirtió. La traza también conectará con puntos estratégicos donde llegan trenes y colectivos, lo que permitirá ampliar las alternativas de transporte para los pasajeros.
Bereciartua también señaló que la obra podría contribuir a reducir los tiempos de viaje y el ingreso de vehículos particulares a la Ciudad. “Va a generar un rebalanceo de viajes acortando los tiempos de viaje y va a alentar a que ingresen menos autos a la Ciudad”, explicó. Además, destacó que el recorrido tendrá un eje transversal que cruzará las demás líneas de subte, a diferencia del esquema histórico concentrado en Plaza de Mayo.
Respecto del financiamiento, el ministro reconoció las dificultades de impulsar una obra de esta escala en un contexto económico inestable. Sin embargo, destacó la situación de las cuentas porteñas y afirmó: “Lo positivo es que la Ciudad lleva hace mucho tiempo una administración muy prolija, es un gobierno que tiene poca deuda, menos del 20% de su producto anual”.
Por último, se refirió a las expectativas de los vecinos tras años de anuncios sobre la construcción de la Línea F. “Lo primero que le digo al vecino es que lo comprendo (…) Lo más importante es no hacer promesas en el vacío. Hoy hay hechos, hay una licitación abierta y tenemos dos consorcios”, expresó. La gestión porteña apunta a concretar la adjudicación antes de fin de año para comenzar los trabajos en enero.

