
Un plástico que se degrada en 5 semanas: el desarrollo de científicas de la UBA con mandioca y yerba mate
Un grupo de investigadoras de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) desarrolló un sustituto del plástico convencional que se degrada en solo 5 semanas, elaborado a partir de almidón de mandioca y yerba mate. El material puede utilizarse para el envasado de alimentos y abre una oportunidad económica para los productores nacionales de esas materias primas.
El desarrollo se realizó en el laboratorio de polímeros y materiales compuestos de la facultad, integrado por un grupo de estudiantes y becarias. Según explicaron las propias investigadoras, durante meses trabajaron en distintas líneas de materiales biodegradables y sustentables.
Cómo se fabrica el nuevo material
Natalia Hermoso, tesista de Ciencias Físicas, explicó que el objetivo del proyecto es reemplazar parte del plástico tradicional utilizando fécula de mandioca y yerba mate, para darles valor agregado a productos nacionales. Al mostrar un ejemplar de film elaborado en el laboratorio, precisó que ese material se utiliza específicamente para el envasado de alimentos.

Leiza Fernández, becaria de Doctorado, detalló el proceso técnico detrás del desarrollo. Según contó, primero se mezcla la fécula de mandioca con plastificantes naturales y luego se procesa el compuesto con una extrusora, de donde se obtienen los cordones termoplásticos. Esos cordones se llevan a una prensa hidráulica, donde finalmente se obtienen los films mediante un proceso de termoformado.
Por qué es una oportunidad ambiental y económica
Julieta Pajoni, becaria del doctorado de Ciencias Físicas, remarcó la magnitud del problema que busca resolver este desarrollo. Según indicó, cada año se producen en el mundo 400 millones de toneladas de plástico, de las cuales solo se recicla el 10%. El resto tarda décadas en degradarse o nunca lo hace.

La comparación entre ambos materiales es contundente:
- Un film de plástico convencional tarda entre 100 y 500 años en degradarse.
- El nuevo material desarrollado por la UBA tarda cinco semanas en degradarse en tierra.

Para Pajoni, además del impacto ambiental que implica esta diferencia, el desarrollo representa una gran oportunidad económica para los productores de mandioca del país, que podrían encontrar en esta tecnología una nueva salida comercial para su producción.

El equipo de investigadoras continúa trabajando en distintas líneas de materiales sustentables dentro del laboratorio de polímeros de la UBA, con el objetivo de ampliar las aplicaciones de este tipo de desarrollos biodegradables más allá del envasado de alimentos.
