
Caso Ciberseguridad: Anthropic fue hackeada y expertos advierten que “encontraron algo grande”
Una startup de ciberseguridad llamada Cathedral hackeó los sistemas internos de la empresa Anthropic en menos de 12 horas. La intrusión permitió acceder a transcripciones de reuniones, sueldos, ofertas de trabajo y mensajes de Slack sobre sus modelos de inteligencia artificial más avanzados, según reveló The Washington Post.

La brecha de seguridad no provino del modelo en sí, sino del software administrativo que Anthropic utiliza para gestionar su personal y ventas. Al correr agentes de inteligencia artificial contra esas plataformas externas, la firma detectó vulnerabilidades y logró infiltrarse en la estructura corporativa.
Desde la compañía desarrolladora confirmaron el acceso no autorizado a un conjunto limitado de sistemas informáticos y de recursos humanos. Sin embargo, aclararon que nadie llegó a comprometer las conversaciones de los usuarios con Claude, ni el código fuente, ni los parámetros que permiten operar al sistema.
Tres intrusiones consecutivas en laboratorios de IA
Este episodio se suma a una racha de vulnerabilidades registradas en el sector tecnológico durante los últimos tres meses. En julio, tres investigadores de Hacktron AI ingresaron a los servidores de OpenAI en menos de 72 horas utilizando una imagen maliciosa en un foro de desarrolladores.

Posteriormente, en octubre, el FBI detuvo a un ingeniero de OpenAI acusado de ocultar un dispositivo de grabación en una sala de reuniones ejecutiva. Aquellas instrucciones para armar el circuito se habían obtenido directamente consultando a ChatGPT.
Para los especialistas, el denominador común radica en la dualidad operativa de estas compañías. Cada laboratorio funciona como dos empresas simultáneas: una fortaleza digital blindada para proteger sus modelos avanzados y una estructura convencional que paga sueldos y contrata servicios mediante plataformas masivas.
El dilema aritmético y la postura de los expertos
El exinvestigador de Anthropic Jacob Coxon advirtió al renunciar que el desarrollo tecnológico no debería sostenerse sobre las herramientas cotidianas de una corporación privada. Analistas del sector coinciden en que destinar recursos a blindar softwares administrativos resta potencia al entrenamiento de nuevos algoritmos.
Por su parte, Alex Stamos, jefe de seguridad de Cognition y exdirector del observatorio de internet de Stanford, analizó los hallazgos y advirtió que la dependencia de proveedores externos representa un riesgo sistémico para cualquier corporación moderna.
Mientras tanto, surgieron cruces de versiones entre las partes involucradas. Anthropic aseguró haber detectado la maniobra de manera temprana y minimizó el alcance institucional, mientras que Cathedral defendió su informe destacando las falencias estructurales en la protección de datos corporativos.

