
Elecciones en Israel: Netanyahu y Eisenkot empatados y definen los partidos árabes
Las elecciones legislativas en Israel entraron en una etapa de definición dramática este miércoles cuando ni el Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu ni el bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot alcanzaron la mayoría de 61 escaños. Con el 80% de las mesas escrutadas, la fuerza oficialista obtenía 54 bancas en el Parlamento mientras que el frente centrista opositor sumaba 48 escaños, dejando la llave de la gobernabilidad en manos de las bancadas árabes.

La cifra clave requerida en la Knéset para formar un nuevo Ejecutivo es de 61 legisladores sobre 120 totales, lo que obliga a duras negociaciones o al estancamiento institucional.
Números en pugna y cruce de declaraciones
Desde la fuerza opositora Juntos, liderada por Yair Lapid, salieron a cruzar duramente al jefe de Estado tras los primeros datos del recuento oficial. “Que nadie les confunda: el bloque de Netanyahu ha sufrido una derrota aplastante. Se trata de un colapso total, y la ciudadanía les ha dicho que se vayan a casa”, sentenció el espacio opositor a través de un comunicado.
Por su parte, la Lista Conjunta de izquierda y agrupaciones árabes obtuvo 13 escaños provisionales que se suman a los 6 asientos del espacio islamista Raam. El dirigente de la Lista Conjunta, Yusef Yabarín, adelantó la postura de su bancada tras conocer los cómputos del escrutinio en desarrollo. “Estaremos preparados para allanar el camino para derrocar al Gobierno de Netanyahu, Ben Gvir y Smotrich y mandarlos de vuelta a casa”, afirmó Yusef Yabarín según las declaraciones recogidas por el portal Ynet.
El bloque oficialista que respalda al primer ministro se conforma con 27 bancas del Likud, 7 del partido ultraortodoxo Shas de Aryeh Deri, 7 de Poder Judío de Itamar Ben Gvir, 6 de Sionismo Religioso de Bezalel Smotrich y 7 de Judaísmo Unido de la Torá de Yaakov Asher.
En el bando opositor se ubican las 21 bancas de Yashar! conducido por Gadi Eisenkot, 11 del partido Juntos de Naftali Bénet, 8 de Los Demócratas de Yair Golán y 8 de Israel Beitenu del dirigente Avigdor Líberman.
La postura de Benjamín Netanyahu
Ante sus partidarios reunidos en la sede electoral de Jerusalén, el primer ministro Benjamín Netanyahu pidió cautela y remarcó que esperará el escrutinio definitivo. El mandatario remarcó que trabajará para conformar una coalición de derecha que excluya a los partidos árabes y antisionistas del manejo del Estado.

Durante su discurso, el jefe de Gobierno focalizó su mensaje en el plano internacional y en la tensión bélica con la región. “Israel tiene una oportunidad única, junto con nuestro socio, el presidente Donald Trump, de eliminar para siempre la amenaza existencial que representa Irán”, enfatizó Benjamín Netanyahu.
Los datos oficiales indicaron que la participación ciudadana alcanzó el 77,7%, marcando casi ocho puntos por encima de los comicios de 2022 y alcanzando el récord más alto desde el año 1999. Un total de 5.695.682 israelíes acudieron a las urnas, registrndose un fuerte repunte en las ciudades árabes, mientras que Jerusalén tuvo 65,9%, Tel Aviv 65,4% y Haifa 61,6%.
Los cuatro escenarios ante la falta de mayoría
Frente al escenario actual sin una mayoría de 61 bancas, la política de Israel enfrenta cuatro desenlaces posibles en el corto plazo. La primera posibilidad contempla la conformación de una coalición tras la mediación del presidente Isaac Herzog, quien encomendará la tarea al candidato con mayores apoyos para reunir 61 diputados.
Una segunda alternativa evalúa la creación de un gobierno de minoría sustentado en apoyos puntuales donde los referentes árabes como Mansur Abás de Raam o los líderes de la Lista Unificada funcionen como sostén o red de seguridad. Como tercera vía aparece un gobierno de unidad nacional entre las fuerzas sionistas principales, repitiendo antecedentes como el acuerdo de rotación de poder firmado en 2020 entre Benjamín Netanyahu y Benny Gantz.
Finalmente, si las negociaciones fracasan tras el plazo legal de 28 días prorrogables por otros 14, el país se verá obligado a llamar a nuevas elecciones legislativas.

