
Matemática ocupa menos del 10% de la formación de los maestros y expertos advierten que “no alcanza con la que se aprende hasta la secundaria”
La formación matemática de los futuros maestros de escuela primaria ocupa, en promedio, apenas el 8,8% de la carga horaria total de los profesorados en la Argentina. La proporción varía de forma alarmante entre las provincias: mientras que en Mendoza alcanza el 12,7%, en Santiago del Estero representa solo el 5,6%.

Además, en la gran mayoría de las jurisdicciones se destinan más horas a aprender cómo enseñar la materia que a profundizar en los contenidos teóricos.
Radiografía de un rojo alarmante
Los datos surgen del informe elaborado por los especialistas Tomás Besada y Martín Nistal para la organización Argentinos por la Educación. El estudio analiza los planes de estudio de las 24 jurisdicciones en un escenario crítico donde el 45% de los alumnos de sexto grado no alcanza niveles satisfactorios.

Esta brecha muestra fuertes desigualdades según el nivel socioeconómico, un problema que se profundiza de manera notable al ingresar a la escuela secundaria.
Desplome histórico en secundaria
Según los resultados internacionales de PISA, solo el 24% de los adolescentes argentinos de 15 años alcanza al menos el nivel básico de desempeño. El puntaje promedio obtenido por los estudiantes fue de 367 puntos, marcando de esta manera la cifra más baja de toda la serie histórica nacional.
Frente a este panorama, las disparidades provinciales en la etapa de formación docente inicial quedan expuestas sin margen para la discusión.
Las diferencias entre las provincias
Mendoza encabeza el ranking de las jurisdicciones que dedican mayor proporción horaria a la disciplina con un 12,7%, seguida por Misiones y La Rioja. En la vereda de enfrente se ubican Santiago del Estero, Salta con el 6,4% y Entre Ríos con el 7,1% de la carga horaria.
El conflicto no pasa solo por el tiempo asignado, sino también por la manera en que se divide ese escaso margen dentro de los profesorados.
Didáctica versus contenidos duros
En la mayoría de las provincias predominan las materias pedagógicas por encima de los saberes disciplinares estrictos enfocados en los números. Misiones destina 240 horas a la didáctica y apenas 72 a los contenidos, mientras que Mendoza asigna 256 y 107 horas respectivamente.
La balanza se invierte en casos contados como el de Chaco, donde la matemática pura ocupa 128 horas y las herramientas de enseñanza suman 85.
La palabra de los especialistas
Los autores aclaran que una mayor cantidad de horas no garantiza el éxito, pero exigen que los docentes dominen los conceptos antes de pararse frente al aula. “Un maestro tiene que saber matemática, y saberla bien. No alcanza con la que se aprende hasta la secundaria: necesita estudiar la matemática elemental con profundidad”, indicó Gustavo Romero.
El jefe del Departamento de Matemática del Colegio Nacional de Buenos Aires cerró con una advertencia: cualquier reforma que quite horas bajo el argumento de la flexibilidad curricular comete un error histórico.

