
Alarma en el mercado: el riesgo país rebotó por la tarde y fijó un nuevo récord anual
El termómetro financiero de la Argentina volvió a encender luces de alerta. Este viernes, el índice de riesgo país que elabora el JP Morgan dio un brusco giro durante la tarde y trepó hasta los 936 puntos básicos, marcando su nivel más alto en más de un año.
La noticia no solo refleja un nuevo traspié para los activos soberanos en el exterior, sino que desnuda la creciente sensibilidad de los mercados ante el escenario político y las obligaciones monetarias del próximo año.
Los analistas señalaron que, si bien el clima externo fue adverso para todos los mercados emergentes, los bonos argentinos sufrieron un castigo proporcionalmente mayor debido a la fragilidad financiera propia del país.
Desde las consultoras privadas advirtieron que la presión sobre el índice (que acumula un alza superior al 60% en el año y se duplicó desde los mínimos de julio, cuando rondaba los 400 puntos) responde a interrogantes concretos sobre cómo afrontará el país los vencimientos de deuda el próximo año.
El programa financiero contemplaba la colocación de unos US$5000 millones en el mercado local, pero las tasas de interés actuales complican o directamente alejan ese escenario, encendiendo luces amarillas en despachos técnicos.
Ante los empresarios en un evento de la Sociedad Rural Argentina (SRA), el ministro de Economía buscó llevar tranquilidad y desestimó problemas estructurales del modelo actual.
Para el Palacio de Hacienda, el comportamiento de los bonos no refleja desconfianza en el rumbo fiscal, sino el “miedo del mercado a que Javier Milei no continúe” a partir de las elecciones presidenciales de 2027.

