
Descuento en carnicerías: ¿Cuál es el corte con descuento y cómo conseguirlo?
Un clásico que nunca falla se convirtió en el más buscado por los argentinos para tirar a la parrilla este fin de semana. La reina indiscutida de los mostradores porteños durante junio fue la falda. Esta pieza es la opción prioritaria de quienes planean un encuentro familiar sin gastar de más.
Distintas carnicerias, lanzaron ofertas para retener a su clientela mediante Cuenta DNI. Aprovechando el objetivo del publico de llenar la mesa de manera abundante y rendidora. La billetera virtual del Banco Provincia lanzó un beneficio para fomentar el consumo de cercanía. Los usuarios obtienen un 20% de descuento en carnicerías, en cientos de locales barriales adheridos.
Esta pieza históricamente fue marginada y tratada como un producto de segunda línea. Sin embargo, conquistó a los asadores más exigentes por su gran nobleza y sabor. Nutricionalmente, entrega altos niveles de proteínas esenciales y hierro vital para el metabolismo diario. Sin embargo, esta tira no clasifica como carne magra bajo ningún concepto, se recomienda moderar las porciones.
Precios y topes de reintegro con Cuenta DNI

Actualmente, el kilo de falda ronda los $11.500 en los comercios. Al ejecutar el pago promocional, el costo queda en $9.200 por kilogramo. El beneficio alivia el ticket final del asado del domingo. Para activar el descuento, abonás exclusivamente desde la aplicación móvil mediante código QR o Clave DNI.
El sistema bancario establece un tope de reintegro de $6.000 por persona cada semana. Este es alcanzable al registrar un gasto total de $30.000 en los mostradores. Esta promoción rige de lunes a viernes, sumando urgencia para quienes compran a último momento y se aplica de manera directa al pagar con la aplicación en los locales que exhiben el cartel oficial de la entidad financiera.
Tips de cocción para lograr la textura perfecta en la parrilla
Finalmente, dominar este corte exige controlar estrictamente la temperatura del carbón y frenar la ansiedad. Implementá una técnica de calor lento sobre brasas muy suaves, ubicando la tira del lado de los huesos durante 45 a 60 minutos ininterrumpidos. Este proceso derrite la grasa lentamente e hidrata el tejido.
Superado ese tiempo, girás la pieza y sellás la superficie a fuego medio-fuerte por otros 20 minutos adicionales. Así vas a lograr un dorado crujiente.
El punto de cocción ideal es a punto o bien cocido. Ese es el momento exacto donde la carne cede y se desprende de la costilla fácilmente sin perder sus jugos internos.
Si preferís esquivar el carbón, este producto rinde extraordinariamente en la cocina diaria.
Falda braseada: Horneas la tira dos horas en asadera profunda con vino tinto y cebollas, logrando que se corte directamente con la cuchara.
Puchero tradicional: Hervís los trozos a fuego mínimo junto a legumbres y hortalizas gruesas, garantizando un caldo espeso y sumamente nutritivo.
Estofado de campo: Dorás los cubos y guisás lentamente en puré de tomate condimentado, perfectos para bañar pastas caseras del domingo.
Empanadas cortadas a cuchillo: Hervís la pieza, desmenuzás la carne y la mezclás con cebolla de verdeo y grasa pella para armar un relleno súper jugoso.
