Inflación de mayo: los servicios volvieron a presionar y la actualización pendiente del IPC elevaría el índice al 2,2%
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de mayo fue del 2,1%, lo que representó una desaceleración de 0,5 puntos porcentuales respecto del 2,6% registrado en abril. De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un incremento del 14,7% en los primeros cinco meses del año y alcanzó una variación interanual del 33,2%.
Sin embargo, detrás del dato general persisten tensiones que muestran una dinámica desigual entre los distintos componentes de la canasta de consumo.
El debate por la metodología del INDEC
Uno de los puntos señalados por especialistas es la demora en la actualización de los ponderadores utilizados para calcular el IPC.
Según distintos análisis, el organismo estadístico debió haber incorporado desde enero los datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, que otorga un mayor peso relativo a los servicios y al transporte dentro de la estructura del índice.
De haberse aplicado esa reponderación, la inflación de mayo habría sido del 2,2%, mientras que el acumulado anual habría ascendido al 15,1%, por encima del 14,7% oficial.
Asimismo, se estima que si esta actualización metodológica hubiese comenzado a implementarse desde fines de 2023, el diferencial acumulado habría agregado un 12,3% adicional al incremento de precios.
Comunicaciones lideró las subas
El rubro que registró el mayor incremento mensual fue Comunicación, con una variación del 3,4%.
Aunque el aumento fue inferior al 4,1% de abril, las principales compañías aplicaron ajustes cercanos al 3,5% en servicios de telefonía móvil, internet y televisión por cable.
En términos interanuales, el sector continúa creciendo por encima del promedio general: acumuló una suba del 37,4%, frente al 33,2% del índice total.

Educación y salud siguieron presionando
El capítulo Educación aumentó 2,9% durante mayo, manteniendo una dinámica elevada aunque más moderada que la observada durante marzo, cuando la actualización de cuotas escolares tuvo un fuerte impacto estacional.
Por su parte, Salud avanzó 2,6%, impulsada principalmente por los incrementos de las empresas de medicina prepaga, que promediaron 3,9%.
A ello se sumaron remarcaciones del 1,5% en medicamentos de venta al público.
Tarifas y vivienda
El rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles mostró una suba del 2,6%.
Entre los principales factores incidieron los aumentos en las facturas residenciales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde la electricidad registró incrementos del 5,6% y el gas del 5,1% para usuarios sin subsidios.
Además, continuó el proceso de quita de subsidios para determinados segmentos y el agua aumentó un 3%.
Estas decisiones se enmarcan en el compromiso asumido por el Gobierno en el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), orientado a profundizar la desregulación del sector energético.

Alimentos: desaceleración con fuertes diferencias internas
El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 2,5%, por encima del índice general.
En términos interanuales acumuló una suba del 33,4%.
La moderación de los precios de la carne vacuna ayudó a contener el promedio. En el segmento mayorista, el novillo y el novillito mostraron bajas del 1,1% y 1,3%, respectivamente.
El cerdo prácticamente no registró variaciones, mientras que el pollo aumentó 3,9%.
Sin embargo, otros productos esenciales exhibieron fuertes incrementos.
Entre los veinte artículos que más subieron durante mayo se destacaron:
- Tomate redondo: +62,6%.
- Lechuga: +14,3%.
- Papa: +12,9%.
- Cebolla: +10,2%.
- Galletitas de agua: +9,2%.
- Dulce de leche: +5,8%.
- Manteca: +5,7%.
- Champú: +5,7%.
- Leche entera: +5,4%.
- Aceite de girasol: +3,8%.
El consumo, principal ancla
Los rubros que menos aumentaron fueron aquellos más sensibles a la caída del consumo.
Prendas de vestir y calzado apenas subieron 0,3%, muy por debajo del 3,2% registrado en abril.
Equipamiento y mantenimiento del hogar avanzó 1,4%, mientras que Restaurantes y hoteles se incrementó 1,8%.
Según distintos análisis económicos, esta dinámica refleja que las familias ajustan primero los gastos considerados prescindibles, mientras que los servicios esenciales continúan aumentando por encima del promedio.
Qué esperar para junio
Las proyecciones para junio muestran algunos factores que podrían volver a presionar sobre los precios.
Durante los primeros diez días del mes, el dólar mayorista acumuló un incremento cercano al 2,5%.
Al mismo tiempo, se mantuvo el congelamiento de los combustibles mediante el esquema de buffer de precios.
En materia regulada, las prepagas aplicarán aumentos promedio del 2,9%; las telecomunicaciones rondarán el 3,4%; el agua volverá a subir 3%, mientras que el transporte público del AMBA registrará incrementos de entre 4,6% y 4,8%.
Por otro lado, los datos preliminares muestran nuevas bajas en los precios mayoristas de la carne vacuna, además de retrocesos en pollo y cerdo, lo que podría contribuir a moderar parcialmente el impacto sobre alimentos.
Con una inflación núcleo del 1,9% —por debajo del 2,3% de abril— y un acumulado anual que ya supera ampliamente la meta del 10,1% prevista originalmente en el Presupuesto, el Gobierno enfrenta el desafío de sostener la desaceleración en un contexto donde los servicios regulados y los gastos esenciales continúan presionando sobre el bolsillo de los consumidores.
