
El BCRA defiende su cobertura del oro y asegura que capturó el 70% de la suba
Tras la polémica por las observaciones de la Auditoría General de la Nación (AGN), el Banco Central (BCRA) defendió su administración de las reservas de oro y aseguró que obtuvo una ganancia inédita sobre esa posición. Lo hizo en su Informe de Política Monetaria de septiembre, donde explicó por qué retomó las coberturas financieras en 2024 y las mantuvo en 2025.
Según la entidad, las operaciones buscaron proteger el valor de sus tenencias frente a eventuales caídas del precio del metal, sin resignar la posibilidad de capturar buena parte de las subas. El organismo afirmó que logró captar cerca del 70% del aumento de 2025, cuando el oro subió 66%. Reconoció, además, un costo de oportunidad significativo.
El informe remarcó que el resultado de una operación no puede juzgarse solo a partir de la evolución posterior de los precios. Para el BCRA, la evaluación debe considerar el objetivo original de la estrategia y los escenarios de mercado contemplados antes de que se materializaran los movimientos.
De acuerdo con el documento, el Banco Central mantiene 61,7 toneladas de oro, adquiridas entre 2004 y 2011. Desde 2006 utiliza instrumentos derivados para administrar el riesgo asociado a las variaciones de su precio. Según el texto, esta clase de coberturas se aplicó durante 13 de los últimos 20 años.
La decisión de retomar las operaciones en 2024 estuvo vinculada con la fragilidad de las reservas internacionales y con el peso creciente del oro entre los activos. A fines de 2023, las tenencias valían US$4100 millones y representaban el 18% de las reservas. En octubre de 2024, cuando se reanudaron las coberturas, ya sumaban US$5200 millones, el 19,3% del total.
El BCRA describió un escenario de fuerte vulnerabilidad al cierre de 2023. Las reservas internacionales netas eran negativas en US$11.200 millones y el 93% de las reservas en divisas estaba comprometido en operaciones de pase y swap con vencimiento en los siguientes 12 meses. Las divisas restantes cubrían menos del 10% de los principales pasivos en moneda extranjera.
El organismo señaló también que el precio del oro había acumulado una suba de casi 40% en los 12 meses previos a la reanudación de las coberturas. La combinación de poca liquidez y mayor exposición al metal reforzó, según el informe, la necesidad de proteger el valor de esas tenencias.
Las operaciones de 2024 y 2025 utilizaron los llamados zero-cost collars. La estrategia combina la compra de opciones de venta (puts), que protegen frente a una caída del precio, con la venta simultánea de opciones de compra (calls), que financian esa protección a cambio de limitar parte de las ganancias potenciales ante subas extraordinarias.
De esta manera, el Banco Central fija un piso de protección para el valor de mercado de sus reservas en oro sin afrontar un costo neto de prima al inicio. La prima que paga por las opciones de venta se compensa con la que recibe por las de compra. La entidad aclaró que estas operaciones se liquidan en divisas y no modifican las tenencias físicas ni generan gravámenes sobre ese activo.
Durante 2025, el precio internacional del oro aumentó 66%, una variación que el banco calificó como un evento de probabilidad estadística extremadamente baja: apenas 0,01%, según la estimación del documento. Esa suba provocó el ejercicio de las opciones de compra que había vendido, por lo que no pudo aprovechar todo el aumento. Aun así, afirmó que capturó cerca del 70% de la apreciación.
La entidad sostuvo que las estrategias de administración de riesgos deben analizarse desde una perspectiva previa a los hechos, cuando todavía hay incertidumbre. En ese sentido, indicó que la cobertura permitió limitar la exposición a una eventual caída del precio en un contexto en el que el oro tenía una participación relevante dentro de las reservas.
El BCRA agregó que el resultado neto de la posición en oro, junto con las demás operaciones, contribuyó a que en 2024 y 2025 registrara los mayores resultados económicos totales y realizables de los últimos 20 años.
Por último, el documento defendió la continuidad de una política vigente desde 2006 y basada en el Manual de Inversiones del organismo. Según el Banco Central, las operaciones realizadas desde diciembre de 2023 dieron continuidad a prácticas aplicadas durante las últimas dos décadas y auditadas sin observaciones por la AGN en ese período.

