
Elecciones en Israel: Netanyahu denunció un supuesto fraude y acusó a los partidos árabes
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quedó en el centro de la polémica luego de que su partido, el Likud, denunciara presuntas irregularidades en las elecciones legislativas del ayer. La fuerza política apuntó contra partidos árabes y sostuvo que habrían alterado el resultado de la votación.
La formación aseguró haber presentado cientos de testimonios y pruebas ante la Policía, el Shin Bet y la Comisión Electoral Central para solicitar una investigación. Entre las irregularidades denunciadas mencionó presuntos sobornos, amenazas, violencia, falsificación y el uso de programas informáticos prohibidos para movilizar votantes.
En un comunicado, el partido sostuvo que “las elecciones en el Estado de Israel han sido robadas por partidos árabes que apoyan el terrorismo y la destrucción del Estado judío”. También denunció supuestas irregularidades vinculadas con el manejo de votos y el accionar de los integrantes de las mesas electorales.
Según el Likud, entre las pruebas presentadas habría sobres con dinero en efectivo y papeletas del partido Raam. Además, señaló presuntos casos de votos duplicados, personas que habrían votado con identidades falsas y diferencias entre la cantidad de sobres y el número de votantes registrados.
El planteo se produjo en medio de un escenario electoral sin una mayoría definida para formar gobierno. Los resultados parciales ubicaban al bloque de Netanyahu y al espacio opositor encabezado por Gadi Eisenkot por debajo de los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría parlamentaria.
En ese contexto, los partidos árabes adquirieron un papel relevante en las negociaciones para definir la próxima administración israelí. La denuncia del Likud apunta contra las fuerzas que podrían resultar decisivas para la conformación de una mayoría parlamentaria.

