
Los aceiteros van al paro nacional tras una “oferta paritaria” de 0%
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El corazón agroexportador de la Argentina entra en un esquema de parálisis total. La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) junto al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) San Lorenzo pusieron en marcha este miércoles una huelga nacional ante el fracaso rotundo en las negociaciones colectivas con la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y las cámaras del sector de biodiesel.
La ruptura del diálogo se precipitó luego de que las representaciones patronales presentaran una propuesta de recomposición salarial del 0% para el mes de mayo. Desde el sector sindical calificaron la postura empresarial como una “provocación” y una muestra de “mala fe”, argumentando que las terminales portuarias e industriales se comprometieron formalmente el año pasado a revisar las variables macroeconómicas entre fines de abril y principios de mayo para ajustar los ingresos obreros a la realidad del costo de vida.

El reclamo gremial
El eje de la discusión radica en el método de indexación. Las cámaras empresariales pretenden atar los futuros ajustes estrictamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC a partir de junio, fijando un tope que licuaría el poder adquisitivo frente a los aumentos de la primera parte del año.
Por el contrario, las organizaciones sindicales exigen sostener el criterio histórico que aplican desde hace dos décadas: calcular el salario básico en función del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) según lo estipulado en el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo y la Constitución Nacional, garantizando la cobertura de las nueve necesidades esenciales de una familia (alimentación, vivienda, educación, vestuario, salud, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión).
Tomando como base las propias mediciones estadísticas de la canasta del INDEC, los gremios aceiteros determinaron que el salario inicial para un trabajador de la actividad debe fijarse en $2.802.754. Los representantes de los trabajadores advirtieron que no convalidarán congelamientos ni rebajas encubiertas.
Productividad récord y el impacto de la baja de retenciones
La conducción de la huelga sustentó la medida de fuerza en los balances económicos recientes del sector agroindustrial, al que acusan de recibir beneficios extraordinarios por parte del Estado nacional sin derramar mejoras hacia los puestos de trabajo. Según el informe técnico de los sindicatos, las empresas del sector acumularon un beneficio extra de 3.740 millones de dólares gracias a las sucesivas reducciones de los derechos de exportación (que cayeron entre un 27% y un 67% según el subproducto refinado).
A este escenario de mayor rentabilidad por vía fiscal se le suma un incremento en los ritmos de explotación interna dentro de las plantas durante el último año.
Durante el período 2025 se batieron las marcas históricas de procesamiento de soja y girasol. El rendimiento promedio por trabajador escaló de 183 a 191 toneladas mensuales. Las estructuras gremiales enfatizaron que el denominado “costo laboral” es marginal para las empresas, representando apenas el 3,3% del total de las divisas que ingresan por exportaciones en el complejo aceitero.

