
Ángel Di María salió con los tapones de punta después de las fuertes declaraciones de Diego Milito tras la eliminación de Racing ante Rosario Central y encendió otra vez la polémica por el arbitraje en el fútbol argentino. El campeón del mundo publicó una historia en Instagram en la que habló de “caretas”, cuestionó al periodismo porteño y apuntó directamente contra quienes denunciaron un supuesto robo en el Gigante de Arroyito.
El presidente de Racing había explotado luego de la derrota y aseguró que “el fútbol argentino está roto”, además de afirmar que sintió que a la Academia “la robaron” por las decisiones arbitrales de Darío Herrera y del VAR comandado por Pablo Dóvalo.
La respuesta de Di María no tardó en llegar y tuvo una frase que fue interpretada como un mensaje directo para Milito: “Muchos de los que quieren ‘cambiar el fútbol’ no pueden ni dirigir su club”.
El futbolista de Rosario Central también defendió al Canalla y aseguró que existe una mirada desigual cuando los equipos del interior llegan a las instancias decisivas. “Cómo molesta que Central pelee todo, cómo molesta ver ganar a los equipos del Interior”, escribió.
El ex Benfica y PSG cuestionó además el tratamiento mediático de las polémicas arbitrales y sostuvo que cuando Rosario Central fue perjudicado no hubo el mismo nivel de repercusión. “De la cantidad de veces que Central fue perjudicado por decisiones arbitrales nadie dijo nada, pero hoy las decisiones arbitrales son siempre erradas. Qué loco, ¿no?”, lanzó.
Uno de los focos del escándalo estuvo puesto en el gol anulado a Alejo Véliz por un offside milimétrico tras una revisión de varios minutos en el VAR. Di María también se metió de lleno en esa discusión y sembró dudas sobre la elección de las cámaras utilizadas para validar la posición adelantada.
“El gol de Véliz no fue fuera de juego. Hay dos cámaras que enfocan y encontraron la que ve el offside. Qué casualidad, ¿no?”, disparó.
El campeón del mundo también apuntó contra la centralización del debate futbolístico en Buenos Aires y sostuvo que los clubes del interior históricamente tuvieron menos espacio para expresarse. “El periodismo más fuerte está en Buenos Aires, por eso los del Interior siempre tuvimos que callarnos, pero no nos callamos más. El Interior crece y eso duele. Eso incomoda y molesta”, afirmó.
Durante el partido ya se había vivido un clima caliente. Después del empate de Gastón Ávila, Di María festejó el gol delante del juez de línea Pablo Acevedo en medio de los reclamos de Rosario Central por algunas decisiones arbitrales.
El Canalla terminó imponiéndose 2-1 con un gol de Enzo Copetti en el alargue y avanzó a las semifinales del Torneo Apertura, donde enfrentará a River en el Monumental.

