
El reclamo de Milei por las Malvinas y la respuesta británica: “Es algo del pasado”
El presidente Javier Milei encabezó este jueves una cadena nacional en la que sostuvo que las Islas Malvinas son argentinas “por historia y por derecho” y anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra las petroleras que operen en el archipiélago sin autorización del Estado argentino.
El mandatario apuntó puntualmente contra el proyecto Sea Lion, impulsado por las firmas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, de capitales ingleses e israelíes, que planean operar en el territorio en disputa.
La reacción en Reino Unido llegó de inmediato y con matices distintos según cada medio.
La respuesta de la prensa británica
Sky News aseguró que Milei acusó al Reino Unido de ignorar el llamado de Naciones Unidas para frenar “acciones unilaterales” sobre los recursos del archipiélago. Un columnista del portal calificó de “algo del pasado” cualquier reclamo argentino de soberanía y remarcó que “la reclamación británica es anterior a la creación de Argentina”.

The Telegraph, por su parte, presentó el anuncio bajo la idea de que Argentina “amenaza” los yacimientos petroleros de las islas, con foco en el mismo proyecto Sea Lion.

En síntesis, los principales cuestionamientos de la prensa británica fueron:
- Rechazo directo al reclamo de soberanía argentina.
- Defensa de la posición histórica del Reino Unido sobre las islas.
- Alerta por el impacto económico sobre la explotación petrolera.
La advertencia de Trump y la posición de Burnham
Horas antes del discurso de Milei, The Independent había publicado una columna de su editor político, David Maddox, titulada “Trump’s Falklands move shows Britain must be ready to defend itself” («El movimiento de Trump sobre las Malvinas demuestra que el Reino Unido debe estar preparado para defenderse»).

Según Maddox, la advertencia de Donald Trump sobre revisar la postura de Washington respecto de la soberanía de las islas expone la difícil situación del primer ministro británico, Andy Burnham, en materia de gasto militar.
El columnista sostuvo que Reino Unido es percibido como “cada vez más débil” tanto por rivales como por aliados, y que las palabras de Trump confirman que Estados Unidos “ya no será una manta de seguridad” para Londres.

Esa percepción, agregó Maddox, se agravó después de que el gobierno británico se negara a colaborar con Washington en la guerra contra Irán más allá de medidas defensivas, una negativa que generará resentimiento en la Casa Blanca “incluso mucho después de que Trump deje la presidencia”.
Malvinas, otra vez en el centro de la escena
El cruce reabre una discusión que había quedado en pausa: la disputa por la soberanía, la explotación petrolera y el rol que pueda jugar Estados Unidos si Washington decide finalmente revisar su posición histórica sobre el archipiélago.

