
Fenómeno El Niño: Cindy Fernández alertó por lluvias extremas y riesgo de inundaciones
El Fenómeno El Niño mantendrá su impacto en la Argentina al menos hasta el otoño del próximo año con fuertes tormentas en el este del país y riesgos de crecidas en los ríos del litoral. Así lo confirmó la meteoróloga de Meteored Argentina, Cindy Fernández, en declaraciones al programa Póker de Damas con la conducción de Laura Luz Ojeda y un panel integrado por Daniela Bruno, Noe Novillo, Mirta Huertas y Verónica Massa.
La especialista explicó que este proceso natural se origina por el calentamiento anómalo de las aguas del Océano Pacífico ecuatorial. Esa masa de agua aporta un caudal extra de calor y humedad a la atmósfera, lo que altera la circulación global de los vientos y reestructura los centros de alta y baja presión en todo el planeta.

A diferencia de lo que se cree popularmente, las consecuencias del fenómeno varían según la época del año y la zona geográfica. Durante la temporada invernal, la masa de aire seco afectó al centro del territorio nacional, mientras que en la Cordillera de los Andes generó nevadas récord que provocaron el cierre prolongado del paso internacional Cristo Redentor.
Alerta en el litoral y el noreste argentino
Con el inicio del final de la primavera y la llegada del verano, la circulación propia de este evento meteorológico cambiará de forma radical en el centro y norte de Argentina. Cindy Fernández remarcó que se espera un período caracterizado por precipitaciones recurrentes que afectarán de lleno al este del país.

Las provincias de Santa Fe, Chaco, Formosa, Corrientes, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires serán las zonas más expuestas a estos eventos severos. En esos sectores podrían registrarse tormentas extremas con caídas de agua de entre 150 y 200 milímetros en lapsos de tan solo 24 a 48 horas.
El impacto no se limitará al territorio nacional, ya que las precipitaciones intensas alcanzarán a los países limítrofes de Brasil, Uruguay y Paraguay. Esta masa hídrica afectará directamente a las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay, lo que provocará un aumento significativo en sus caudales.
Piden simulacros y obras de infraestructura
Ante la posibilidad concreta de evacuaciones y desbordes en las zonas ribereñas, la especialista reclamó que los organismos de Protección Civil y los municipios activen planes de contingencia preventivos. Entre las medidas de corto plazo sugirió la realización de simulacros e intervenciones en los sistemas de drenaje.
En una mirada de largo alcance, advirtió que el calentamiento global potencia la intensidad de estos eventos climáticos que se repiten cada dos a siete años. Por este motivo, instó a los gobiernos a diseñar obras de infraestructura planificadas para los próximos 15 años.

Respecto a los centros turísticos de la Costa Atlántica, la especialista aclaró que la región no presenta una señal tan marcante de este evento. No obstante, se prevén jornadas con mayor nubosidad y algunas precipitaciones intermitentes durante la temporada estival.
Finalmente, la meteoróloga detalló que históricamente este fenómeno suele moderar los veranos al evitar olas de calor extremas por la falta de radiación solar directa. Sin embargo, aclaró que el avance actual del cambio climático abre un escenario inédito donde las altas temperaturas aún podrían imponerse.
