
Alerta por morosidad récord en el país: casi el 40% de las mujeres menores de 25 años cayeron en el incumplimiento de pago
Un total de 311.087 mujeres menores de 25 años cayeron en la morosidad dentro del sistema financiero de la Argentina, alcanzando una tasa de incumplimiento récord del 38,25% sobre un universo de 784.172 deudoras. Las cifras oficiales procesadas por el Centro de Estudios de la Ciudad exponen el impacto directo del empleo informal, la brecha de género y los bajos salarios en el endeudamiento temprano.

El compromiso promedio de este segmento de la población se ubicó en $1.020.000, mientras que entre las jóvenes que registran atrasos el pasivo acumulado trepó a $987.660. Por su parte, los varones de esa misma franja etaria mostraron un nivel de incobrabilidad nacional del 37,1%, duplicando con holgura el promedio general de la población argentina que ronda el 17,94%.
La fragilidad económica afecta la estabilidad de los hogares e impulsa el pedido de auxilio en plataformas no bancarias. La urgencia por cubrir gastos básicos provocó que las mujeres de menor edad encabecen los registros de impago en casi todas las jurisdicciones del país.
- San Luis lidera la mora provincial en jóvenes con un 46,35%.
- Pila registra la tasa más alta en la Provincia de Buenos Aires con un 65,18%.
- La deuda en mora de mujeres jóvenes suma $307.248 millones a nivel nacional.
- El 82% de los deudores menores de 25 años cayó en mora total sobre sus compromisos.
Ranking provincial y el mapa del impacto bonaerense
El ranking de morosidad femenina juvenil está encabezado por la provincia de San Luis con una tasa del 46,35%, seguida de cerca por Chaco con un 43,73% y Catamarca con un 42,83%. En el lote con mayores índices figuran también San Juan con 42,29%, La Rioja y Corrientes con un 41,94%, Santa Cruz con 41,67%, la Provincia de Buenos Aires con 40,47% y Chubut con 39,95%.

En el extremo opuesto del relevamiento nacional se ubicaron La Pampa con un 31,65% y Neuquén con un 30,03%, registrando los valores más bajos pero sosteniendo cifras superiores al promedio general del país. El fenómeno impacta en las economías regionales golpeadas por la falta de empleo formal.
Dentro del territorio bonaerense se detectaron niveles extremos en distritos rurales de reducida escala poblacional. El partido de Pila encabeza la lista con un 65,18% de mora, seguido por General Lavalle con 63,53%, Castelli con 62,06%, Tordillo con 55,53%, Pellegrini con 51,16%, Puán con 51,09% y Alberti con 50,08%.
En estas comunidades el monto de los compromisos impagos duplica el parámetro nacional. En Pila la deuda promedio de las jóvenes alcanza los $1.750.000, mientras que en Castelli el pasivo total medio roza los $1.680.000 y escala a $3.380.000 entre quienes registran atrasos permanentes en sus cuotas.
El peso del crédito por aplicación y la velocidad de la caída
Pese a las abultadas tasas de mora, el pasivo de las mujeres menores de 25 años representa el 1,78% del total nacional en mora, equivalente a $307.248 millones sobre un acumulado general de $17,23 billones. Los montos individuales solicitados son acotados en comparación con las edades intermedias, pero la velocidad del colapso financiero resulta inédita.

Un informe de la consultora Econviews detalló que la deuda mediana de los menores de 25 años se sitúa en $280.000, frente a más de $1.500.000 registrado en deudores de 35 años o más. Sin embargo, los jóvenes entran en cesación de pagos 3,6 veces más rápido que los adultos mayores de 65 años.
La investigación privada confirmó además que el 82% de los morosos de menos de 25 años tiene la totalidad de sus deudas atrasadas, a diferencia del 46% observado en las franjas etarias más avanzadas. La imposibilidad de afrontar compromisos corrientes se traduce en un bloqueo financiero inmediato.
El crédito no bancario y las aplicaciones fintech juegan un papel determinante en el avance del endeudamiento. Aunque representan menos del 10% del crédito total del sistema, concentran más del 25% de los pesos en mora y albergan a una masa de deudores superior a las entidades bancarias tradicionales por otorgar dinero rápido y sin recibo de sueldo.

