
Chiche Gelblung y la insólita autopsia a un extraterrestre que marcó la TV argentina
Una recreación televisiva que mezcló efectos especiales, vísceras de pollo y médicos reales se convirtió en uno de los momentos más recordados de la carrera de Chiche Gelblung.
En 1995, cuando las redes sociales y la inteligencia artificial todavía no existían como herramientas para fabricar y viralizar contenidos, Chiche Gelblung decidió poner a prueba el poder de las imágenes. Desde su programa Memoria, que conducía por Canal 9, recreó en vivo la supuesta autopsia de un extraterrestre vinculada al famoso caso Roswell.
El origen del experimento estuvo en un video que había generado repercusión internacional. A mediados de ese año, el productor británico Ray Santilli presentó un material en blanco y negro que, según su versión, mostraba la autopsia que el Ejército de Estados Unidos le había realizado a un ser alienígena después del supuesto incidente ovni ocurrido en Roswell en 1947.
Mientras distintos medios debatían si las imágenes eran auténticas, Gelblung detectó rápidamente que se trataba de un fraude. En lugar de limitarse a denunciarlo, decidió demostrar frente a las cámaras lo sencillo que podía resultar fabricar una mentira visual convincente.
Un extraterrestre hecho con látex y vísceras de pollo
La producción de Memoria destinó cerca de 4.000 dólares para construir el cuerpo que utilizarían durante la emisión. El equipo recurrió a especialistas en efectos especiales, que confeccionaron un muñeco humanoide con cabeza prominente, ojos grandes y piel de látex.
Para darle mayor realismo a la intervención, los realizadores rellenaron la criatura con menudos y vísceras de pollo que compraron en una avícola local. El objetivo consistía en conseguir que los cortes y la extracción de los órganos se vieran convincentes ante las cámaras.
El estudio también cambió por completo su aspecto. La producción colocó sábanas blancas, utilizó iluminación fría y sumó instrumental médico para recrear la estética del supuesto registro de Roswell.
Médicos reales para una autopsia falsa
Gelblung convocó a cirujanos y médicos forenses para realizar el procedimiento. Los profesionales utilizaron túnicas sanitarias y llevaron adelante la intervención con técnicas propias de una autopsia.
Las cámaras mostraron en detalle cómo los médicos cortaban la piel sintética y extraían los restos orgánicos que se encontraban dentro del muñeco. La transmisión intercaló esas imágenes con tomas en blanco y negro para imitar el aspecto del material internacional que había presentado Santilli.
La puesta en escena consiguió reproducir con pocos recursos la apariencia de una filmación que, en ese momento, despertaba dudas y fascinación en distintos lugares del mundo.
Pero el desenlace despejó cualquier posibilidad de confusión.
Chiche reveló el verdadero objetivo del experimento
Después de mostrar la intervención, Gelblung explicó que aquello que parecía una prueba científica no era más que un montaje. El supuesto extraterrestre estaba hecho con materiales de efectos especiales y restos de animales.
Con ese recurso, el periodista buscó evidenciar que una imagen podía generar una apariencia de verdad aunque detrás de ella existiera una puesta en escena.
La experiencia quedó como uno de los momentos más recordados de Memoria y también como una muestra del estilo que Gelblung desarrolló durante su carrera: apostar por formatos poco convencionales, investigar fenómenos que despertaban interés público y buscar una forma televisiva de ponerlos a prueba.
Años antes de que las redes sociales transformaran la circulación de información y de que la inteligencia artificial facilitara la creación de imágenes falsas, aquella autopsia televisiva mostró cuánto podía influir una puesta en escena sobre la percepción de los espectadores.
La recreación de 1995 quedó así asociada a uno de los episodios más singulares de la televisión argentina y a la extensa trayectoria de Chiche Gelblung, quien murió a los 82 años tras más de cinco décadas de actividad periodística.

