
Inflación: si el Gobierno actualizaba el método, hubiera sido más alta
La inflación de mayo fue del 2,1%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), pero consultoras privadas estimaron que el índice habría sido superior si el Gobierno hubiera aplicado la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que decidió postergar a comienzos de este año.
La nueva metodología, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18, modifica las ponderaciones de los distintos rubros de consumo y otorga un mayor peso a servicios como transporte, tarifas y otros gastos que han registrado aumentos significativos en los últimos meses. Por ese motivo, la medición alternativa arrojaría una inflación más elevada que la actualmente difundida por el organismo estadístico.
De acuerdo con cálculos de la consultora Equilibra, el IPC de mayo habría alcanzado el 2,3% en lugar del 2,1% oficial. Además, el acumulado de los primeros cinco meses del año ascendería al 15,6%, frente al 14,7% informado por el Indec. La consultora señaló que la diferencia surge de la actualización de la canasta de consumo utilizada para medir la evolución de los precios.
En la misma línea, la consultora LCG estimó que la inflación de mayo también habría sido del 2,3% con la nueva estructura de ponderaciones. Según sus cálculos, el incremento acumulado en lo que va de 2026 sería aproximadamente un punto porcentual más alto que el reflejado por el índice oficial.
La implementación del nuevo IPC había sido anunciada por el Gobierno, pero finalmente fue suspendida de manera indefinida en febrero. La actualización buscaba reflejar con mayor precisión los patrones actuales de consumo de los hogares argentinos, aunque desde el Ejecutivo argumentaron que aún era necesario revisar aspectos técnicos antes de su puesta en marcha.
El debate sobre la actualización del índice volvió a cobrar relevancia luego de que el Fondo Monetario Internacional recomendara acelerar la adopción de la nueva metodología estadística. Para los especialistas, la diferencia entre ambas mediciones no altera la tendencia de desaceleración inflacionaria observada en los últimos meses, aunque sí muestra que el ritmo de aumento de precios podría ser algo mayor al reflejado por el indicador vigente.