
Ruido a platos vacíos: la preocupante encuesta sobre el hambre que revelaron frente a Casa Rosada
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La dirigente nacional de Libres del Sur, Silvia Saravia, advirtió en comunicación con Del Plata sobre el deterioro de las condiciones alimentarias de los hogares argentinos y aseguró que “casi siete de cada diez familias tuvieron que saltear una comida diaria por razones económicas”, según una encuesta realizada junto al Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI).
En el marco de una intervención realizada en Plaza de Mayo para visibilizar la problemática, Saravia sostuvo que los resultados del relevamiento muestran una realidad muy distinta a la que describe el Gobierno nacional.
“Casi siete de cada diez familias tuvieron que saltear una comida diaria. Por eso hicimos en Plaza de Mayo una intervención mostrando esta durísima realidad que está tan lejos del relato y de las mentiras de Milei y también de Adorni”, afirmó en diálogo con Del Plata.
La referente social citó además una reciente reflexión del músico Carlos “Indio” Solari para describir la situación que atraviesan millones de argentinos. “‘Hay ruido a platos vacíos en Argentina’, escribió el Indio Solari en su última carta. Nosotros lo reafirmamos”, expresó.
Según explicó Saravia, la encuesta fue realizada sobre un universo integrado por trabajadores registrados, trabajadores informales, personas desocupadas y jubilados. Los resultados reflejan una fuerte reducción en el consumo de alimentos considerados esenciales para una dieta equilibrada.
“La inseguridad alimentaria avanza. Esto es dejar de consumir o reducir el consumo de yogures, quesos, carne, frutas, verduras y cereales. Y esto va a tener un fuerte impacto en nuestra salud”, alertó.
Saravia también remarcó otro cambio preocupante en estos últimos años: “Los que antes nos traían donaciones ahora vienen a pedirnos ayuda a nosotros en los comedores”.
Los datos de la encuesta
De acuerdo con el relevamiento presentado por Libres del Sur y el ISEPCI, el 59% de las personas con empleo registrado manifestó haberse privado de consumir alimentos nutricionalmente relevantes por razones económicas.
La situación se agrava entre los sectores más vulnerables. El porcentaje asciende al 81% entre quienes tienen trabajo informal, alcanza al 89% entre las personas desocupadas y llega al 78% en el caso de los jubilados.
“Se privaron de consumir alimentos nutricionalmente relevantes el 59% de los encuestados con trabajo registrado, el 81% con trabajo informal, el 89% de los desocupados y el 78% de los jubilados. Queda expuesto que tener trabajo no es suficiente para salir de la inseguridad alimentaria”, remarcó Saravia.
La referente de movimientos sociales insistió sobre ese punto: “Esto está sucediendo en casi seis de cada diez encuestados con trabajo registrado, en más de ocho de cada diez con trabajo informal, en casi nueve de cada diez desocupados y en casi ocho de cada diez jubilados. Tener trabajo ya no es suficiente para salir de la inseguridad alimentaria”.
El impacto sobre la infancia
La dirigente también puso el foco en las consecuencias que la situación alimentaria puede generar sobre niños y adolescentes.
“Más del 83% de los hogares que relevamos cuentan con niños, niñas y adolescentes de hasta 18 años a cargo. Las consecuencias de alimentarse mal serán condicionantes de la salud en el corto y mediano plazo”, señaló.
En ese sentido, advirtió que la reducción del consumo de alimentos de calidad nutricional puede derivar en un aumento de enfermedades asociadas a la malnutrición.
“Las enfermedades asociadas a la malnutrición, como la diabetes y las cardiovasculares, profundizarán su prevalencia en nuestras infancias. Es demoledor”, concluyó Saravia.