
Milagro en Venezuela: dramático rescate con vida a un bebé de 18 días tras pasar 32 horas bajo los escombros
En medio de la tragedia que golpea a Venezuela por los devastadores terremotos, una historia conmovió al mundo y llevó un poco de esperanza entre tanta destrucción. El rescate de un bebé de apenas 18 días, con vida luego de permanecer 32 horas atrapado bajo los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los sismos.
El emocionante operativo ocurrió durante la noche del viernes y quedó registrado en un video difundido por la agencia AFP, donde se observa a los rescatistas trabajando sin descanso bajo la luz de reflectores hasta encontrar al pequeño.
El emotivo rescate del recién nacido
Después de remover toneladas de escombros, los equipos de emergencia lograron sacar al bebé con vida. En las imágenes se ve cómo los rescatistas se pasan al pequeño de mano en mano, envuelto en una manta, mientras quienes seguían el operativo estallan en aplausos.
De inmediato, el recién nacido recibió las primeras atenciones médicas antes de ser trasladado a un centro de salud.
Según trascendió, el bebé salió prácticamente ileso, pese a haber permanecido más de un día atrapado bajo los restos del edificio.

Una hora después rescataron a su madre
La historia tuvo otro capítulo esperanzador apenas una hora más tarde.
Los equipos de rescate consiguieron localizar y sacar con vida a la madre del bebé, que también había quedado atrapada entre los escombros del mismo edificio.
El doble rescate se convirtió rápidamente en uno de los momentos más emocionantes desde que comenzaron las tareas de búsqueda en las zonas devastadas por el terremoto.
La Guaira, la ciudad más golpeada
Las autoridades venezolanas informaron que más de un centenar de edificios colapsaron como consecuencia de los terremotos que sacudieron el país.
En La Guaira trabajan más de 100 equipos de maquinaria pesada, junto con 11.500 efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, bomberos, Protección Civil y cuerpos policiales para intentar encontrar sobrevivientes.
El estado fue declarado zona de desastre natural y permanece bajo un fuerte operativo de seguridad mientras continúan las tareas de rescate.
Una tragedia que no deja de crecer
El último balance oficial indica que cerca de 1.400 personas murieron como consecuencia de los sismos y que más de 50.000 continúan desaparecidas.
Además, las autoridades confirmaron que entre las víctimas fatales hay al menos 44 ciudadanos extranjeros, mientras distintos países mantienen operativos consulares y envían ayuda humanitaria para asistir a los damnificados.
En medio de ese escenario desolador, el rescate del bebé de 18 días y de su madre se transformó en un símbolo de esperanza para todo un país que sigue luchando contra las consecuencias de una de las peores tragedias de su historia reciente.

