
El swap con China, una pieza clave para las reservas mientras crece la disputa geopolítica con Estados Unidos
La renovación por cinco años del swap de monedas entre la Argentina y China representa mucho más que un respaldo financiero para el Gobierno de Javier Milei. Aunque la administración libertaria mantiene un fuerte alineamiento político con Estados Unidos, el acuerdo con el gigante asiático continúa siendo una herramienta central para fortalecer las reservas del Banco Central y sostener la estabilidad cambiaria.
Con reservas brutas que superan los USD 50.000 millones, el swap con China explica cerca del 40% de las tenencias internacionales de la autoridad monetaria, consolidándose como uno de los principales pilares de la estrategia financiera oficial.
Un respaldo clave para el Banco Central
A diferencia de otras líneas de financiamiento, el swap con el Banco Popular de China (PBOC) le permite al Banco Central exhibir un mayor nivel de reservas y fortalecer la confianza del mercado.
Además, el tramo activado por unos USD 5.000 millones puede utilizarse para reforzar la capacidad de intervención en el mercado cambiario si las condiciones financieras lo requieren.
La extensión del acuerdo por un nuevo período de cinco años también busca otorgarle previsibilidad y evitar que quede sujeto a los cambios de signo político que históricamente caracterizaron la relación bilateral.
La estrategia global de China
La renovación también responde a un objetivo de largo plazo del gobierno de Xi Jinping: profundizar la internacionalización del yuan (renminbi) y reducir la dependencia del dólar en el comercio mundial.
Durante los últimos años, China logró ampliar de manera sostenida el uso de su moneda en las operaciones internacionales. Actualmente, más del 30% del comercio exterior chino y más de la mitad de sus pagos transfronterizos ya se realizan directamente en yuanes, un avance que forma parte de la competencia monetaria con Estados Unidos.
En paralelo, el yuan mostró una apreciación frente al dólar durante el último año, mientras la moneda estadounidense perdió fortaleza en los mercados internacionales.
El equilibrio que busca el Gobierno
La continuidad del swap refleja el delicado equilibrio que intenta mantener la administración de Javier Milei entre su alineamiento político con Washington y la necesidad de preservar un vínculo económico con Beijing.
En los últimos meses, funcionarios del equipo económico, encabezados por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, mantuvieron contactos con autoridades chinas para avanzar en la renovación del acuerdo.
Al mismo tiempo, la Casa Rosada profundizó su acercamiento con Estados Unidos mediante acuerdos de cooperación económica e inversiones estratégicas, especialmente en sectores como el litio, la energía y la infraestructura.
Estados Unidos busca limitar la influencia china
La disputa entre ambas potencias también se refleja en América Latina.
Durante su visita a la Argentina en 2025, el entonces secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sostuvo que el objetivo de Washington era que el país pudiera reducir gradualmente su dependencia financiera de China.
En paralelo, el acuerdo comercial firmado entre ambos gobiernos incorporó mecanismos para favorecer inversiones estadounidenses mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y estableció mayores controles sobre sectores considerados estratégicos, como la energía, la tecnología y la industria nuclear.
Pragmatismo por encima de las diferencias
Pese a las diferencias ideológicas entre ambos gobiernos, el vínculo financiero con China continúa siendo una pieza relevante para la estrategia económica argentina.
Mientras Estados Unidos busca consolidar su influencia regional, Beijing mantiene su apuesta por profundizar la utilización internacional del yuan y conservar presencia en uno de los principales socios comerciales de América del Sur.
La renovación del swap confirma que, al menos por ahora, la política exterior y la política económica continúan transitando caminos paralelos: alineamiento político con Washington y cooperación financiera con Beijing.

