
Capitanich cargó contra la Ley de Tierras: “Ya no se trata de vender la patria, sino de regalarla”
El senador nacional Jorge Capitanich criticó con dureza el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que impulsa el Gobierno y sostuvo que el retiro del capítulo referido a la Ley de Tierras no modifica el espíritu de una iniciativa que, a su juicio, favorece intereses privados por sobre la soberanía nacional.
Durante una entrevista en RPM, con Rolando Graña, por Radio Del Plata, el exgobernador del Chaco afirmó que el oficialismo busca avanzar con reformas de gran impacto dentro de proyectos extensos para reducir el debate público. En ese sentido, aseguró que “esta ley es tan nociva en todo su contenido” y cuestionó la estrategia parlamentaria del Ejecutivo al sostener que “como siempre hace este gobierno, le mete un combo de leyes para que en realidad pasen desapercibidas”.
Para Capitanich, la orientación de la política oficial va mucho más allá de una simple reforma legal. “La arquitectura jurídica que ha diseñado este gobierno ya no se trata de vender la patria, sino de regalarla”, afirmó, y consideró que tanto el RIGI como el RINI conforman “un andamiaje jurídico claramente para establecer un mecanismo de desigualdad notoria respecto de inversores nacionales y extranjeros”.
El senador también sostuvo que detrás del debate sobre la tierra existe una competencia internacional por recursos estratégicos. Según explicó, “acá de lo que se trata es, en definitiva, de una disputa estratégica desde el punto de vista geopolítico en materia de tierra y territorio, posesión de agua dulce, consumo de energía y acceso a minerales de base crítica”, un escenario que, según dijo, se profundiza con el crecimiento de la economía digital.
En ese marco, advirtió que el agua se convirtió en uno de los principales activos en disputa. “El agua para consumo humano está en disputa claramente con el agua para consumo productivo, conjuntamente con el agua destinada a la refrigeración de los centros de datos”, señaló.
Capitanich fue todavía más allá al advertir sobre el poder que, según su visión, podrían concentrar grandes grupos económicos si acceden a territorios estratégicos. “Si estos tipos manejan áreas de glaciares y periglaciares, accesos a cuencas hídricas y vías navegables, esto se constituye en una casta de señores feudales en donde nosotros claramente somos los siervos”, sostuvo.
En esa línea, definió el fenómeno como una “oligarquía tecnofeudal” y afirmó que “estos tipos no quieren Estado, quieren que ellos sean el Estado”, en referencia a las grandes corporaciones tecnológicas y financieras.
El exjefe de Gabinete también defendió el potencial ambiental argentino y aseguró que el país debería utilizar ese patrimonio como una ventaja competitiva. “La Argentina es un país acreedor ambiental, la verdad que puede emitir activos financieros ambientales para preservar el ambiente y proteger a la humanidad”, manifestó.
Finalmente, cuestionó el rumbo económico del Gobierno al considerar que “las narrativas analíticas son fábulas que inexorablemente convergen a un solo interés: la hiperconcentración de los capitales en pocas manos”, y convocó a participar de la movilización frente al Congreso al afirmar que “estamos a tiempo de parar este disparate y hoy creo que la movilización tiene que ser muy importante”.

