
Cada vez más complicado: revelaron una denuncia de abuso sexual en “manada” en la casa de Claudio Barrelier
El panorama judicial para Claudio Gabriel Barrelier (33), el único detenido por el femicidio de la adolescente Agostina Vega (14) en Córdoba, se torna cada vez más sombrío. En las últimas horas, la Justicia sumó un escalofriante dato que expone la matriz delictiva que rodeaba al acusado: su domicilio de barrio Cofico habría sido el escenario de reiterados abusos en manada, entre ellos, una violación en grupo sufrida por una nena de 12 años hace una década.
De acuerdo con el avance de las pericias forenses tras el hallazgo del cuerpo de Agostina en un descampado de Ampliación Ferreyra, la propiedad ubicada en la calle Juan del Campillo al 800 comenzó a registrar un patrón de reiterada impunidad y violencia. Un informe detallado por el periodista Nicolás Wiñazki reveló que una víctima —que hoy mantiene su identidad en estricta reserva— se contactó con los abogados querellantes de la familia Vega tras reconocer la cara de Barrelier en la televisión.
“La casa del terror”: el antecedente que la Justicia archivó
La denuncia anónima da cuenta de un hecho aberrante ocurrido hace diez años. Según el desgarrador testimonio, la víctima tenía apenas 12 años cuando fue retenida en ese mismo inmueble por el imputado y un grupo de hombres presuntamente vinculados a “Los Capangas”, una de las facciones de la barra brava del club Instituto Atlético Central Córdoba.
“Lo que ella relató es que en esa misma casa del terror la violaron en grupo. Y la soltaron como si no les importara si hacía la denuncia o no. La hizo y no pasó nada”, detalló el comunicador, apuntando contra el congelamiento judicial que benefició a Barrelier durante tanto tiempo.
Al presentarse frente a los letrados de la familia de Agostina, la testigo sobreviviente manifestó una dolorosa e impotente súplica: “Por favor, no tiene que volver a pasar”.
Historial de impunidad
Este nuevo y aberrante antecedente se incorpora a un prontuario que ya encendía las alarmas de los vecinos de Cofico. En mayo de 2025, una mujer había logrado escapar de esa misma vivienda corriendo por la vereda semidesnuda y con las muñecas atadas. En aquella oportunidad, Barrelier fue imputado por privación ilegítima de la libertad calificada, pero recuperó la libertad bajo fianza tras pasar tan solo 20 días en prisión, debiendo presentarse mensualmente ante la fiscalía.
Hoy, la habitación “reservada” que el acusado tenía acondicionada en lo que solía ser el garaje del terreno es peritada de forma exhaustiva, habiéndose hallado rastros de sangre lavada. Mientras el imputado permanece bajo estricta custodia y sedado tras un presunto intento de suicidio en su celda, la comunidad cordobesa y los colectivos sociales exigen respuestas ante un sistema que, por desidia u omisión, le permitió seguir libre.
