
Día Internacional del TDAH: por qué la inclusión depende de los entornos y no de las personas
Cada 13 de julio se conmemora el Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una fecha que busca promover una mirada más inclusiva sobre esta condición del neurodesarrollo y derribar los estigmas que aún persisten.
En ese marco, Fundación Brincar impulsó un mensaje centrado en la importancia de transformar los entornos para favorecer la autonomía de las personas neurodivergentes. La organización sostiene que el verdadero desafío no es adaptar a quienes tienen TDAH, sino construir espacios educativos, laborales y sociales que reconozcan la diversidad cognitiva como una fortaleza.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las condiciones del neurodesarrollo deben abordarse desde un enfoque que priorice la funcionalidad, la inclusión y el bienestar socioemocional. En la misma línea, la ONU promueve el paradigma de la neurodivergencia como parte de los derechos humanos y alienta a eliminar las barreras que dificultan la participación plena.
TDAH: una condición con fuerte componente genético
Especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA explicaron que el TDAH presenta una heredabilidad de entre el 70% y el 80%, aunque aclararon que esto no significa que un hijo tenga esa misma probabilidad de heredarlo.
La médica genetista Sabrina López señaló que el trastorno es altamente poligénico, es decir, intervienen numerosos genes con pequeños efectos, además de factores ambientales como la prematurez, el bajo peso al nacer o la exposición prenatal al tabaco y al alcohol.
La especialista también desmintió algunos de los principales mitos sobre el TDAH:
- La heredabilidad no equivale al riesgo de herencia individual.
- No existe un test genético que permita diagnosticar el trastorno.
- La inteligencia artificial no puede reemplazar la evaluación clínica realizada por profesionales.
Cómo reconocer los síntomas del TDAH
La psiquiatra infantojuvenil Silvia Ongini explicó que el diagnóstico requiere una evaluación integral y que los síntomas suelen observarse desde la infancia en distintos ámbitos, como la escuela y el hogar.
Entre los signos más frecuentes aparecen:
- Dificultad para mantener la atención.
- Problemas para organizar tareas y materiales.
- Distracción constante.
- Impulsividad.
- Dificultades para planificar.
- Hiperactividad y movimiento permanente.
Los especialistas advierten que varios de estos síntomas también pueden presentarse en trastornos como ansiedad o depresión, por lo que recomiendan consultar a un profesional antes de sacar conclusiones.
Un tratamiento integral y personalizado
El tratamiento del TDAH combina diferentes estrategias según cada caso. Los profesionales destacan la importancia de establecer rutinas, adaptar las exigencias escolares, limitar el tiempo frente a pantallas y fomentar hábitos como la lectura y el juego compartido.
En algunos pacientes también puede indicarse medicación, siempre bajo supervisión médica, para mejorar la capacidad de atención y favorecer el rendimiento académico y social.
Desde Fundación Brincar remarcan que un diagnóstico oportuno no representa una limitación, sino una herramienta que permite comprender el funcionamiento de cada persona y brindarle los apoyos necesarios para desarrollar su proyecto de vida con mayor autonomía.

