
Fausto Spotorno sobre el Presupuesto: “El Gobierno puso los pies más sobre la tierra” con la inflación proyectada
La pauta de inflación del 18% incluida en el Presupuesto fue considerada razonable por el economista Fausto Spotorno, quien sostuvo que está alineada con las estimaciones del REM y de consultoras privadas. Además, señaló que el cálculo del año anterior había sido demasiado optimista y terminó perjudicando al propio Ejecutivo al desfasar los gastos reales frente a los proyectados, hoy en diálogo con Nuria Am, en A las 7 AM.
En relación con el valor del dólar, Spotorno explicó que la cifra presupuestada surge de tomar la cotización de mercado e incorporarle la inflación estimada, cercana al 20%. Sin embargo, consideró que establecer una meta elevada para el tipo de cambio sería delicado por cuestiones de mercado, ya que una proyección de, por ejemplo, $2.500 podría generar una corrida inmediata hacia la divisa.
El economista también se refirió a la meta de acumular USD 100.000 millones en reservas hacia el final del mandato presidencial. En ese sentido, advirtió que el cumplimiento de ese objetivo dependerá, entre otros factores, de la volatilidad internacional de los commodities, como el petróleo.
Sobre el recorte del gasto público, Spotorno sostuvo que el margen para continuar con el ajuste comienza a agotarse. “Ya empieza a ser cada vez más difícil recortar el gasto público; ya no tenés tanto volumen para podar”, afirmó, y señaló que las alternativas restantes estarían vinculadas con empresas públicas o subsidios residuales.
A su vez, planteó que la meta de superávit del 1,3%, junto con la baja proyectada de impuestos como las retenciones y el impuesto al cheque, requerirá un crecimiento económico del 4%. Según explicó, ese crecimiento debería estar impulsado por el agro, la minería y la energía.
Spotorno rechazó la idea de que la caída del consumo de la clase media responda simplemente a un cambio de hábitos. Explicó que el aumento de los gastos fijos, entre ellos las tarifas de energía, el transporte y la salud, redujo el ingreso disponible para la compra de bienes de consumo masivo.
En ese sentido, cuestionó la interpretación de un “cambio de hábitos romántico” y resumió el fenómeno de manera directa: “Lo que pasó es que a la clase media le subieron los gastos fijos y le queda menos dinero para consumir otros bienes”.

