
Femicidio en Lincoln: denunció a su padre preso a perpetua por acosarla por redes
Antonella Romero denunció por hostigamiento a su padre, Ernesto Romero, quien le envía constantes mensajes por redes sociales desde la cárcel donde cumple prisión perpetua por el femicidio de su madre en la ciudad bonaerense de Lincoln.
La víctima busca asistencia legal e impuso la denuncia pública cansada del acoso digital perpetrado por el asesino de su madre, Mónica Pagano, ocurrido en el año 2010. El femicida utiliza cuentas de Facebook e Instagram para vulnerar la tranquilidad de su hija.

El crimen ocurrió cuando la sobreviviente tenía solo 11 años. Luego de haber sufrido violentos episodios de violencia familiar, la madre de la joven fue engañada por su expareja y finalmente asesinada en un descampado.
La reconstrucción de la verdad y los primeros mensajes
En 2011, la Justicia condenó a Ernesto Romero a la pena máxima por homicidio agravado por el vínculo y por alevosía. A pesar de la condena, el femicida logró contactar a su hija a través de un perfil falso de Facebook cuando ella cumplió los 13 años.

La joven descubrió la verdad trágica tras hallar el expediente judicial de la causa en la casa de un familiar. Al constatar los detalles del ataque, decidió pedirle formalmente a su padre que dejara de escribirle a ella y a su hermana menor.
Sin embargo, el hombre desoyó los pedidos de cese de contacto. Lejos de detenerse, le enviaba recomendaciones irónicas para que no realizara denuncias policiales, aduciendo que la justicia no le haría nada por mandar simples textos desde el penal.
El acoso sistemático a través de las redes sociales
El acoso continuó con el correr de los años mediante distintas plataformas digitales. A mediados de 2020, el agresor volvió a mandarle un mensaje privado a su teléfono celular solicitándole entablar una conversación para justificar su accionar.

La respuesta de Antonella fue contundente al exigirle que dejara de contactarla por haber matado a su madre. Pese a la negativa explícita, el detenido reapareció en 2022 y envió un último mensaje en julio reciente avisándole que miraba todas sus publicaciones.
Frente a la constante invasión, la joven decidió asesorarse legalmente para frenar la violencia psicológica. A su vez, difundió las capturas de pantalla en sus perfiles para visibilizar que las secuelas del femicidio no concluyen con la sentencia judicial.
Militancia, contención y la cruda realidad nacional
Convertida en madre de tres niños y militante de derechos humanos, la sobreviviente busca remarcar la falta de políticas públicas de acompañamiento para las infancias huérfanas por crímenes de género en Argentina.
La joven destacó que los hijos quedan desamparados tras los crímenes y deben asimilar el duelo en soledad. La contención institucional resulta fundamental para evitar que las familias carguen con la culpa de la violencia recibida.
Según datos del Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, se registraron 147 femicidios en el país en lo que va del año. Esta estadística alarmante indica un caso cada 35 horas, dejando a más de 145 niños huérfanos.

