
Figueroa reclamó por la coparticipación: “Neuquén aporta mucho más de lo que recibe”
La desigualdad entre los recursos que Neuquén genera para la Argentina y los fondos que finalmente quedan en la provincia atravesó la presentación que el gobierno neuquino realizó ante empresarios e inversores en Buenos Aires. En pleno crecimiento de Vaca Muerta, el gobernador Rolando Figueroa volvió a poner sobre la mesa la discusión por la distribución de los ingresos y defendió una estrategia para transformar la riqueza energética actual en infraestructura, producción y empleo a largo plazo.
Durante el Neuquén Day 2026, que se realizó este lunes en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires, el mandatario expuso el peso que adquirió la provincia dentro de la economía nacional y detalló cómo se distribuyen los recursos que genera la producción petrolera.
Según explicó Figueroa, de un barril producido sin los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), alrededor del 60% corresponde a costos y ganancias empresariales, mientras que el 40% restante queda en manos de los diferentes niveles del Estado. De ese total, sostuvo que Neuquén recibe aproximadamente un 13%.
El planteo adquiere especial relevancia por el peso que tiene Vaca Muerta en la generación de hidrocarburos, exportaciones y divisas. Para la administración provincial, la discusión no termina en cuánto produce Neuquén: también pasa por cuánto vuelve al territorio que genera esos recursos y cómo se utilizan esos fondos.
Figueroa puso la distribución de recursos en discusión
La exposición buscó mostrar ante inversores una provincia que pretende aprovechar el auge petrolero para construir una economía capaz de sostenerse cuando los hidrocarburos pierdan protagonismo.
“Ya iniciamos la transformación de Neuquén”, aseguró Figueroa.
El gobernador sostuvo que la existencia de Vaca Muerta, por sí sola, no garantiza el desarrollo. “Vaca Muerta es una roca que está a 3.000 metros de profundidad”, señaló, y definió la disponibilidad del recurso como una condición “necesaria pero no suficiente”.
Su posición apunta a utilizar los ingresos extraordinarios que genera el sector energético para financiar obras y actividades que permanezcan en la provincia.
“No queremos que nos pase como a otras provincias que se va el gas y el petróleo y después muchos de los que vivieron de eso ni siquiera se acuerdan el nombre de la provincia que les dio mucho durante tantos años”, advirtió.
Vaca Muerta para financiar rutas, escuelas y producción
El gobierno neuquino presentó una hoja de ruta que contempla inversiones en infraestructura vial, educación, turismo, producción agropecuaria y nuevas fuentes de energía.
Entre los proyectos, Figueroa destacó un plan para desarrollar 1.000 kilómetros de nuevas rutas y 100.000 metros cuadrados de infraestructura educativa.
También mencionó el programa de becas Gregorio Álvarez, que alcanza, según los datos presentados durante el encuentro, a unos 20.000 estudiantes y cuenta con financiamiento conjunto de empresas operadoras, el Banco Provincia del Neuquén, GyP y compañías locales.
La apuesta provincial también apunta al turismo. Figueroa lo ubicó como la segunda actividad económica más importante de Neuquén y planteó la necesidad de mejorar rutas, servicios y conectividad para ampliar su capacidad de generar empleo e ingresos.
La carrera contra el tiempo para aprovechar el petróleo y el gas
Otro punto central de la exposición fue la necesidad de acelerar las inversiones mientras existe una fuerte demanda mundial de hidrocarburos.
“Tenemos una ventana de tiempo y tenemos que acelerar para extraer todo nuestro gas y nuestro petróleo”, sostuvo el gobernador.
Figueroa defendió en ese contexto el RIGI y consideró que las condiciones fiscales resultan determinantes para competir por inversiones internacionales. También señaló que Neuquén impulsó la incorporación del upstream de petróleo y gas al régimen.
La estrategia responde a una idea que el mandatario reiteró durante su exposición: convertir hoy los recursos del subsuelo en infraestructura y nuevas fuentes de riqueza para mañana.
“No es lo mismo tomar un dólar de acá a cinco, diez o 15 años que tomarlo hoy”, explicó.
El plan para que Neuquén no dependa solamente del petróleo
La provincia busca extender la transformación hacia sectores que hasta ahora tuvieron un peso menor frente al gigantesco desarrollo hidrocarburífero.
En materia productiva, Figueroa adelantó proyectos para aumentar las superficies bajo riego, con iniciativas como el Valle del Limay y el Corredor del Viento.
Incluso planteó incorporar producción agropecuaria en áreas actualmente identificadas casi exclusivamente con Vaca Muerta. “Donde hoy se produce gas y petróleo, vamos a producir también alfalfa, pasturas, flores, ganadería”, afirmó.
La diversificación también incluye proyectos de energía eólica, térmica y solar, con la intención de mantener el perfil energético de Neuquén frente a los cambios que pueda experimentar el mercado mundial durante las próximas décadas.
El desafío de convertir la riqueza actual en desarrollo
El Neuquén Day reunió al secretario nacional de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli; al vicepresidente corporativo de Programación Estratégica de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, Christian Asinelli; representantes diplomáticos, legisladores, intendentes y ejecutivos de empresas nacionales e internacionales.
Antes del evento, Figueroa también mantuvo un encuentro con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
“Lo nuestro es un desafío generacional”, resumió el gobernador.
El planteo que Neuquén llevó a Buenos Aires combina así dos discusiones directamente relacionadas: cuánto aporta la provincia a la economía argentina y cuánto de esa riqueza puede transformar en inversión dentro de su propio territorio. Para Figueroa, el objetivo consiste en aprovechar la expansión de Vaca Muerta para que rutas, escuelas, turismo, producción y nuevas energías sostengan la economía provincial cuando el petróleo y el gas ya no ocupen el lugar que tienen hoy.

