
Flávio Bolsonaro: la Justicia busca reconstruir su paso por la Argentina y determinar qué sabían las autoridades
La salida de Flávio Bolsonaro de la Argentina quedó bajo análisis judicial. En una de las denuncias que involucran al presidente Javier Milei y a otros funcionarios, la Justicia comenzó a reunir elementos para esclarecer las circunstancias del viaje del senador brasileño a Estados Unidos.
La jueza federal María Eugenia Capuchetti hizo lugar a una serie de medidas preliminares requeridas por la fiscal Paloma Ochoa. Las diligencias buscan reconstruir lo ocurrido en el aeropuerto de Puerto Iguazú y determinar si existía información sobre la situación judicial del dirigente brasileño antes de que abandonara el país.
Uno de los requerimientos apunta a conservar las grabaciones de las cámaras de seguridad de la terminal aérea correspondientes al 27 y 28 de octubre. A esto se suma un pedido dirigido a las autoridades para establecer si habían recibido comunicaciones oficiales de Brasil relacionadas con la situación judicial de Bolsonaro.
La fiscalía también solicitó a la Dirección Nacional de Migraciones un informe detallado sobre los controles efectuados al avión privado y a sus ocupantes. El senador viajó a Miami acompañado por su esposa y sus dos hijas.
Las medidas forman parte de una etapa preliminar. La fiscalía deberá evaluar los elementos disponibles antes de pronunciarse sobre la posibilidad de avanzar con la investigación.

El foco está puesto en los controles y la cooperación internacional
El expediente se inició a partir de una denuncia del dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano, quien pidió investigar la posible intervención de funcionarios argentinos en el ingreso y la posterior salida de Bolsonaro.
De acuerdo con la presentación, el senador brasileño llegó a la Argentina por Puerto Iguazú, Misiones, y dejó el territorio nacional a las 23.30 del 27 de octubre en un vuelo privado de la empresa Baires Fly.
Solano sostuvo que el presidente Milei debía conocer la restricción de salida de Brasil que, según denunció, había dispuesto Alexandre de Moraes, juez del Supremo Tribunal Federal de ese país.
A partir de ese planteo, la denuncia busca establecer si las autoridades argentinas tenían información previa sobre la situación del dirigente y si correspondía activar mecanismos de cooperación internacional antes de autorizar su partida.
El denunciante también señaló que Migraciones reconoció tanto el ingreso de Bolsonaro por Puerto Iguazú como su posterior salida en una aeronave privada. Sobre esa base, pidió esclarecer por qué no se habrían aplicado restricciones y si hubo omisiones en los procedimientos de control.
La presentación atribuye a los hechos posibles delitos de encubrimiento agravado, abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, peculado y malversación de caudales. La existencia de esas conductas deberá ser materia de investigación y no constituye, por sí misma, una responsabilidad acreditada.
Una segunda presentación en Misiones
El caso también tuvo repercusiones en el ámbito judicial de Puerto Iguazú. Allí, la fiscalía solicitó medidas de prueba luego de recibir una denuncia de características similares, presentada por la diputada Marcela Pagano.
Mientras se reúnen los primeros elementos, la cuestión central pasa por determinar qué información manejaban los organismos argentinos, qué controles se realizaron durante el paso de Bolsonaro por el país y si hubo alguna irregularidad en el procedimiento que precedió a su viaje a Estados Unidos.

