
Una encuesta nacional encendió señales de alarma para el Gobierno de Javier Milei. Según un relevamiento de la consultora Sentimientos Públicos, el 73,5% de los consultados aseguró que hoy no votaría por la reelección del Presidente, mientras que apenas un 26,5% consideró probable volver a acompañarlo en las urnas.
El estudio, realizado sobre 1500 casos en todo el país, expuso además un fuerte deterioro en las expectativas económicas y una caída del respaldo incluso entre quienes votaron a Milei en 2023.

De acuerdo con el informe, el oficialismo mantiene su núcleo más sólido entre jóvenes de 18 a 28 años, sectores de ingresos altos y regiones vinculadas a la actividad agropecuaria y minera. Entre los más jóvenes, el apoyo al Presidente llega al 36%, mientras que en la denominada “Zona Agro” alcanza el 30%.
Sin embargo, el trabajo remarcó una pérdida importante de respaldo entre antiguos votantes libertarios y aliados electorales. Según los datos difundidos, Milei habría perdido al 48% de quienes lo eligieron y la mitad de los votantes de Patricia Bullrich en primera vuelta asegura que no volvería a acompañarlo.

El rechazo más alto apareció en el AMBA, donde el 76% descartó votar nuevamente al mandatario. Entre las personas de 29 a 44 años, ese porcentaje sube hasta el 80%.
La encuesta también mostró un fuerte pesimismo económico y social. Apenas un 14,9% consideró que Milei está logrando controlar la inflación y solo el 11,6% afirmó sentir que “el país está mejorando”.
Además, más de la mitad de los encuestados aseguró que cree que dentro de un año tendrá menos capacidad de ahorro que en la actualidad. El 52% sostuvo que su situación económica empeorará, mientras que apenas el 14% imagina un escenario mejor.
El informe también reveló un impacto directo del ajuste sobre la vida cotidiana. El 45,5% aseguró haber reducido gastos vinculados al ocio y actividades personales, mientras que el 40,3% afirmó haberse endeudado durante el último año.
Otro dato que llamó la atención fue el crecimiento de los problemas vinculados a la salud mental. Entre las respuestas más frecuentes apareció el inicio de tratamientos psicológicos o medicación psiquiátrica como consecuencia de la situación económica y emocional.

El relevamiento dividió además a la sociedad en distintos perfiles según su situación actual. El grupo más numeroso fue el de los “neutros incrédulos”, integrado por personas que ajustaron gastos, no ven mejoras y creen que “no había alternativa”, aunque tampoco tienen expectativas positivas sobre el futuro.
También aparecieron los denominados “Pacientes Graves de la Crisis”, sectores medios empobrecidos y endeudados con altos niveles de angustia y problemas económicos, y los “Endeudados y pesimistas”, compuesto mayoritariamente por mujeres de bajos ingresos afectadas por la inflación y las deudas.
En contraste, la consultora identificó una “minoría optimista” que representa apenas el 11% del total. Allí predominan sectores medios altos y altos que perciben mejoras económicas y todavía mantienen expectativas favorables sobre la gestión libertaria.

Otro de los ejes centrales del informe fue la mirada sobre la corrupción y la Justicia. El 89% sostuvo que los funcionarios corruptos deberían recibir penas más duras y cumplir cárcel común, aunque la mayoría consideró que eso no sucede porque “el Poder Judicial es cómplice de la política”.
Según el estudio, el respaldo que todavía conserva el oficialismo aparece cada vez más concentrado en sectores específicos y sostenido más por expectativas individuales que por una percepción positiva de la situación económica actual.

