Impresionante: desbaratan red de estafas virtuales que operaba desde la cárcel de Sierra Chica
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La Policía Federal desarticuló una red delictiva dedicada a las defraudaciones informáticas y las estafas virtuales masivas. De este modo, los agentes pertenecientes al Departamento Federal de Investigaciones (DFI), lograron un importante resultado operativo en la vía pública de la Ciudad de Buenos Aires. Los efectivos realizaron la captura de un sujeto que permanecía prófugo de la justicia. La detención se concretó bajo las directivas emitidas por las autoridades del Ministerio de Seguridad.
El operativo criminal desarticulado poseía su base logística central dentro de las instalaciones del Servicio Penitenciario Bonaerense. Determinaron que la banda utiliza una “compleja ingeniería técnica” para engañar a usuarios de múltiples plataformas virtuales. El cabecilla de la organización intentaba abordar un transporte de larga distancia hacia el interior del país.
Las estafas de Sierra Chica y el rol de la Policía Federal


La investigación formal comenzó a tramitarse originalmente durante el transcurso del año 2024 en la provincia de Buenos Aires. El grupo delictivo montó una estructura comercial ficticia para ofrecer paquetes turísticos de excursiones y traslados mediante redes sociales. Los delincuentes se hacían pasar por promotores de agencias de turismo reales y solicitaban adelantos de dinero en concepto de reserva obligatoria.
La Policía constató que gran parte de los llamados telefónicos y las coordinaciones operativas partían desde la Unidad Penal N°2 de Sierra Chica. La banda captaba titulares de cuentas virtuales para utilizar sus billeteras electrónicas y modificaban los nombres comerciales para generar confianza. Una vez que las víctimas realizaban los depósitos bancarios correspondientes, los estafadores cortaban de forma abrupta todo tipo de contacto virtual.
Las pericias tecnológicas permitieron identificar de forma precisa la ruta del dinero sustraído a los damnificados. Los peritos de la Policía Federal aportaron los datos biométricos del principal sospechoso al juzgado de garantías interviniente en la causa penal. El seguimiento de las cuentas corrientes expuso cómo los activos financieros se diversificaban en múltiples plataformas electrónicas de pago para evitar los controles oficiales del sistema de seguridad bancario.
El operativo en Retiro
Finalmente, las pesquisas de campo de las brigadas determinaron que el cabecilla de 37 años de edad planeaba un viaje de escape inminente hacia el norte del país. La Policía Federal desplegó vigilancias encubiertas en las inmediaciones de la terminal de Retiro tras detectar la compra de un boleto de colectivo hacia Bell Ville. Los policías interceptaron al prófugo en la zona de las plataformas y lo pusieron a disposición del Juzgado de Garantías N°1 del Departamento Judicial de Azul a cargo del Dr. Federico Antonio Barberena, convocó a la División Búsqueda de Prófugos de esta PFA.
