
LLA acelera las negociaciones por la Ley de Tierras y la reforma de las PASO ante el regreso del Congreso
La Libertad Avanza (LLA) intensificó las negociaciones políticas para llegar con los apoyos necesarios al regreso del Congreso, previsto para el 6 de agosto. El oficialismo busca destrabar dos iniciativas consideradas prioritarias por el Gobierno de Javier Milei: la reforma de la Ley de Tierras y los cambios en el sistema de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Aunque el Ejecutivo mantiene conversaciones con gobernadores y bloques aliados, el respaldo parlamentario todavía no está asegurado y las definiciones podrían llegar recién en la previa de las sesiones.

La reforma de la Ley de Tierras, el primer desafío
El Senado retomará el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuyo debate quedó suspendido tras un cuarto intermedio por falta de consenso.
Uno de los capítulos más controvertidos modifica el régimen de adquisición de tierras por parte de extranjeros. El Gobierno pretende flexibilizar la normativa vigente desde 2011, que limita al 15% la superficie rural en manos extranjeras y fija un máximo de 1.000 hectáreas por titular, con el argumento de que una mayor apertura favorecería la llegada de inversiones.
Sin embargo, la resistencia de los bloques provinciales obligó al oficialismo a introducir modificaciones en el texto.
La última versión reconoce expresamente las facultades constitucionales de las provincias para regular el uso y administración de sus recursos naturales y habilita a cada jurisdicción a establecer su propio régimen dentro de sus competencias.
El oficialismo todavía busca los votos
En el Senado, La Libertad Avanza cuenta con 21 legisladores propios, a los que se suman tres del PRO y otros aliados, aunque aún necesita sumar respaldos para alcanzar la mayoría necesaria.
Las principales incógnitas pasan por el posicionamiento de los representantes de Misiones, Santa Cruz y buena parte del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR).
Desde el radicalismo ya surgieron cuestionamientos a la iniciativa. Incluso, el senador bonaerense Maximiliano Abad expresó reparos al proyecto, mientras que el Comité Nacional de la UCR advirtió que la reforma podría afectar “la soberanía nacional, el control sobre las fronteras y los recursos estratégicos del país”.
También habrá protestas fuera del Congreso
La discusión parlamentaria estará acompañada por una movilización convocada para el 6 de agosto.
Las dos CTA, organizaciones sociales, sectores del peronismo, partidos de izquierda y agrupaciones ambientalistas anunciaron una protesta frente al Congreso para manifestar su rechazo a la modificación de la Ley de Tierras.
El Gobierno flexibiliza su estrategia sobre las PASO
Las dificultades para reunir apoyos también alcanzan a la reforma política impulsada por la Casa Rosada.
Si bien el objetivo inicial era eliminar definitivamente las PASO, el oficialismo comenzó a evaluar alternativas ante la resistencia de gobernadores y aliados parlamentarios.
Entre las opciones que se analizan figura suspender las primarias únicamente durante 2027 o convertirlas en un mecanismo optativo, reservado para aquellos partidos que necesiten resolver internas entre más de una lista.
Esta última alternativa cuenta con respaldo de sectores del PRO y otros espacios aliados.
Gobernadores, actores clave en la negociación
Las conversaciones con las provincias quedaron en manos de distintos referentes del oficialismo.
El diputado Diego Santilli mantiene reuniones con gobernadores, mientras que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, también avanza en una ronda de contactos con mandatarios provinciales para consolidar acuerdos políticos de cara al próximo calendario electoral.
No obstante, varios gobernadores aclararon que una eventual alianza política con el oficialismo no implica necesariamente acompañar todas las iniciativas legislativas del Ejecutivo, especialmente aquellas vinculadas con las PASO, ya que en algunos distritos consideran que el sistema sigue siendo una herramienta útil para ordenar las internas partidarias.
Con ese escenario, el regreso del Congreso pondrá a prueba la capacidad de negociación del Gobierno, que busca convertir en ley dos de sus principales proyectos mientras todavía enfrenta un mapa parlamentario atravesado por negociaciones abiertas e importantes focos de resistencia.

