
Rechazan la derogación de la Ley del Libro: librerías, editoriales y escritores alertan por un fuerte impacto cultural
La cadena del libro salió a rechazar en bloque el proyecto del Poder Ejecutivo que propone derogar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera y modificar aspectos de la Ley 25.446 de Fomento del Libro y la Lectura. A través de una declaración conjunta, cámaras empresarias, librerías, editoriales, asociaciones de escritores y entidades culturales advirtieron que la iniciativa podría provocar un fuerte deterioro del ecosistema editorial argentino.
En el documento, las organizaciones sostienen que ninguno de los actores de la cadena del libro impulsó esta modificación, y remarcan que se trata del segundo intento oficial de avanzar sobre esta normativa en poco más de dos años. Según afirman, la ley vigente no establece el precio de los libros, sino que garantiza que el valor fijado por el editor o importador se respete de manera uniforme en todos los puntos de venta.
“No hay un mercado cautivo esperando ser liberado”
Uno de los principales argumentos del comunicado es que la derogación no implicaría una baja en el precio de los libros. Las entidades aseguran que la experiencia internacional demuestra lo contrario y recuerdan que sistemas similares funcionan en países como Francia, Alemania, España, Italia, Portugal, Japón y Corea del Sur. Además, destacan que en América Latina existen iniciativas para avanzar hacia regulaciones de este tipo y no para eliminarlas.
El texto también subraya que la amplia red de librerías independientes constituye uno de los pilares de la producción cultural argentina, ya que permite la supervivencia de cientos de editoriales pequeñas y medianas, responsables de publicar a nuevos autores y sostener la diversidad bibliográfica.
Advierten que los libros no bajan de precio
Las organizaciones respaldan su posición con ejemplos internacionales. Señalan que, tras la eliminación del sistema de precio uniforme en Suiza, no se registraron cambios significativos en los valores de los libros; mientras que en el Reino Unido, luego de la caída del Net Book Agreement, los precios crecieron por encima de la inflación. También mencionan el caso de Australia, donde disminuyó considerablemente la cantidad de librerías y actualmente se debate volver a regular el mercado.
Según la declaración, cuando desaparecen las librerías independientes también se reducen los espacios culturales, se dificulta la circulación de nuevos títulos y se limita la posibilidad de que autores emergentes lleguen a los lectores.
Rechazo unánime de la cadena del libro
En el tramo final del documento, las entidades expresan de manera conjunta su rechazo a la derogación de la Ley 25.542 y a las modificaciones sobre la Ley 25.446, al considerar que una red de librerías y el entramado cultural construido durante décadas pueden perderse rápidamente si se elimina el actual marco regulatorio.
La declaración fue suscripta por la Cámara Argentina del Libro (CAL), la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP), la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA), la Cámara Argentina de Librerías Independientes (CALI), la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), PEN Argentina, CADRA, ALIJA, la Carrera de Edición de la Universidad de Buenos Aires, el Centro de Estudios y Políticas Públicas del Libro de la UNSAM, la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y otras organizaciones representativas del sector.

