
Proteccionistas rechazan el proyecto de Karen Reichardt para regular criaderos: “Los animales no pueden ser un negocio”
Los gritos de la blonda diputada en la pletó de Ángel de Brito, mantienen su estruendo. El proyecto de ley presentado por la referente de La Libertad Avanza Karen Reichardt para crear un Régimen Nacional de Presupuestos Mínimos para la Regulación, Habilitación, Fiscalización y Control de Criaderos, Refugios, Hogares de Tránsito y Pensionados para Animales de Compañía sigue generando fuertes cuestionamientos entre organizaciones proteccionistas.
Uno de los principales críticos es Sergio Moragues, referente del refugio El Campito, quien durante una entrevista con Radio del Plata sostuvo que la iniciativa parte de un enfoque equivocado porque, en lugar de avanzar hacia la prohibición de los criaderos, termina regulando una actividad que considera incompatible con el bienestar animal.
“Hablan de seres sintientes y regulan su explotación”
Moragues cuestionó lo que considera una contradicción central del proyecto. Según explicó, el texto reconoce a los animales como sujetos de especial protección, pero al mismo tiempo habilita su reproducción y comercialización.
El proteccionista afirmó que “el proyecto de Reichardt tiene muchas contradicciones. Habla de seres sintientes y al mismo tiempo quieren regular su explotación. Cuando hablamos de venta estamos hablando de una explotación de vientres”.
En efecto, el artículo 5 del proyecto establece como principio rector que “los animales de compañía son reconocidos como seres sintientes, con derecho a una vida libre de sufrimientos y al respeto de sus necesidades biológicas y conductuales”.
Al mismo tiempo, el artículo 4 define a los criaderos como establecimientos destinados a “la reproducción planificada y responsable de animales de compañía con fines comerciales o de preservación genética para el mejoramiento de razas”.
En los fundamentos, la diputada sostiene que el objetivo es “fortalecer la regulación de los criaderos habilitados mediante la incorporación de criterios sanitarios, genéticos y éticos destinados a prevenir prácticas reproductivas que comprometan la salud de los animales”.
La principal diferencia: prohibir o regular
El eje del debate gira sobre un punto de fondo.
Mientras Reichardt propone regular una actividad que actualmente funciona con normativas dispersas según cada jurisdicción, los proteccionistas consideran que la reproducción comercial de animales no debería existir.
Moragues fue categórico al afirmar que “es una actividad que debería ser prohibida” y sostuvo que “los criaderos son verdaderos campos del horror”, al denunciar que en muchos de ellos encuentran hembras sometidas a múltiples cesáreas, reproducción permanente y animales viviendo en condiciones precarias.
La polémica por incluir refugios y criaderos bajo el mismo régimen
Otro de los puntos cuestionados por las organizaciones es que el proyecto incorpora dentro del mismo marco legal a criaderos comerciales, refugios, hogares de tránsito y pensionados.
El texto crea un Registro Nacional de Establecimientos para Animales de Compañía (RNEAC), donde deberán inscribirse todas las personas físicas o jurídicas que desarrollen cualquiera de esas actividades.
Para Moragues, esa equiparación resulta equivocada.
El referente de El Campito sostuvo que “no es lo mismo rescatar a 200 perros que vender 200 perros. Son actividades diferentes y que merecían un trato diferente”.
Desde el proyecto, sin embargo, se argumenta que la regulación también busca ordenar el funcionamiento de los refugios. En los fundamentos se señala que resulta necesario “regular adecuadamente el funcionamiento de refugios y hogares de tránsito, estableciendo parámetros objetivos destinados a evitar situaciones de sobrepoblación, hacinamiento y colapso operativo”.
Los refugios ya están regulados, según los proteccionistas
Otro de los cuestionamientos apunta al diagnóstico que hace la iniciativa.
Moragues aseguró que es incorrecto afirmar que existe un vacío legal respecto de los refugios.
Según explicó, “es mentira que los refugios no están regulados. Es un desconocimiento por parte de la diputada que debería estar interiorizada en el tema”, al señalar que la normativa bonaerense ya establece condiciones para establecimientos que alojan animales.
Además, remarcó que los refugios funcionan principalmente gracias al trabajo voluntario.
El referente afirmó que “en los refugios no tenemos problemas que nos controlen. Las falencias tienen que ver con la falta de financiación. Hacemos todo a pulmón”.
Qué dice el proyecto sobre la reproducción animal
Uno de los argumentos utilizados por Reichardt es que la iniciativa incorpora límites que hoy no existen.
El artículo 22 establece que la reproducción deberá ajustarse “estrictamente a criterios sanitarios, genéticos y éticos”.
Por su parte, el artículo 23 prohíbe expresamente:
- La reproducción de animales con patologías hereditarias incompatibles con su bienestar.
- La reproducción excesiva o seriada.
- La vulneración de los ciclos biológicos naturales de descanso de las hembras.
Sin embargo, Moragues considera que esos controles no alcanzan porque el problema es la existencia misma de los criaderos.
Además, advirtió sobre las consecuencias de la selección genética en razas como bulldog francés, bulldog inglés, bóxer y ovejero alemán, donde —según explicó— existen frecuentes problemas hereditarios derivados de la endogamia.
Las redes sociales y la adopción
Otro aspecto contemplado por el proyecto es la comercialización de animales por internet.
La iniciativa prohíbe vender animales mediante redes sociales o plataformas digitales cuando el establecimiento no esté registrado en el RNEAC.
En paralelo, incorpora una excepción para refugios y organizaciones sin fines de lucro que publiquen animales únicamente con fines de adopción responsable y gratuita, sin contraprestación económica.
La eutanasia y el control poblacional
El proyecto también incorpora disposiciones vinculadas al manejo ético de animales en situación de calle.
Entre ellas, prohíbe expresamente la eutanasia como mecanismo de control poblacional, salvo razones terapéuticas, y promueve programas de Captura, Esterilización y Retorno (CER), junto con campañas masivas de castración.
Estos puntos no fueron objeto de cuestionamientos por parte de Moragues durante la entrevista.
“Toda la actividad está diciendo que el proyecto está mal”
Finalmente, el referente de El Campito reveló que la propia Karen Reichardt se comunicó con él antes de presentar el proyecto para conocer su opinión.
Moragues contó que “Reichardt me consultó sobre su proyecto y yo le di mi opinión de que los criaderos tienen que estar prohibidos”.
Por ese motivo, consideró que el amplio rechazo expresado por organizaciones proteccionistas debería llevar a revisar la iniciativa.
En ese sentido, sostuvo que “toda la actividad le está señalando que es inconveniente y que no nos gusta el proyecto. En lugar de insistir debería modificarlo”.
