
Valeria Carreras, abogada: “Chiche se daba el alta a sí mismo para ir a trabajar”
Chiche Gelblung murió este miércoles a los 82 años, luego de atravesar durante los últimos años distintos problemas de salud. Su abogada, Valeria Carreras, destacó la determinación con la que enfrentó ese período y aseguró: “Le ganó tres años a la muerte, que no es poco”. Además, recordó que el periodista no estaba dispuesto a abandonar su profesión y buscaba regresar al trabajo cada vez que era internado. Hoy en diálogo con Rolando Graña, en RPM.
Carreras explicó que Gelblung tenía una voluntad permanente de volver a trabajar, incluso durante sus internaciones. “Lo que no quería era dejar de trabajar. Los llamados siempre eran: ‘Hacé que me den el alta, me quiero ir, voy a ir a trabajar’”, relató la letrada, quien contó que debía firmar haciéndose responsable para poder sacarlo.
La abogada también describió cómo el periodista atravesaba el dolor físico durante sus últimos años. “En estos últimos tres años el dolor físico era inenarrable. ¿Y sabés cuándo se le pasaba? Cuando se prendía su cámara”, contó Carreras, al remarcar el vínculo que Gelblung mantenía con su trabajo.
En ese sentido, Carreras recordó una de las últimas veces que estuvo con él. “El 19 de agosto fue el último día que fui a su casa. Mientras la enfermera le hacía las curaciones, él me seguía dictando lo que quería”, relató. Y sintetizó: “La enfermedad te apaga el cuerpo, no la mente. Lo único que frenó su voluntad fue la muerte”.
También destacó una particularidad de la forma de trabajar de Gelblung y su interés por los detalles de la vida cotidiana. “Cuando yo viajaba me decía: ‘Pásame los precios de la gaseosa más conocida, un café en un barcito y si hay panaderías’”, contó. “Tenía esa obsesión por la microeconomía y de los pequeños detalles te armaba una nota”.
Carreras recordó cuál era uno de los deseos que guiaban al periodista: “Que si me encuentra, que me encuentre trabajando de lo que amo”. Para la abogada, Gelblung estuvo cerca de cumplirlo hasta el final: “Casi casi lo logra”.

