
Receta de tarta pascualina casera: el secreto para que el relleno quede cremoso y no se desarme
La gastronomía clásica de los hogares argentinos tiene a la tarta pascualina como una de sus preparaciones más elegidas para resolver la comida diaria. Esta icónica tarta salada destaca por su combinación de vegetales frescos, masa crocante y una textura suave que la convierte en una opción nutritiva para cualquier momento del día.
Originaria de la región de Liguria, en Italia, esta fórmula culinaria cruzó el océano con las oleadas migratorias y echó raíces profundas en Argentina. Con el paso de las décadas, se transformó en un símbolo de la cocina económica y casera, donde los ingredientes accesibles se combinan para lograr un menú rindiendo y completo.
La lista completa de ingredientes para la masa y el relleno
Para la masa:
- 2 1/4 tazas de harina
- 1 cdta. de sal
- 100 ml. de agua
- 100 ml. de aceite
Para el relleno:
- 1 kg de espinaca (puede ser acelga)
- 1 cebolla mediana, cortada en cubos pequeños
- 1 1/2 cda. de manteca
- 1 cda. de harina
- 1 taza de leche tibia
- 2/3 de queso parmesano rallado
- 1/4 cdta. de nuez moscada
- 1 cdta. de sal
- 1 cdta. de provenzal
- 1 cdta. de albahaca deshidratada
- 1 huevo
- 4 huevos duros (opcional)
Paso a paso: la masa perfecta
- Unión de ingredientes: En un recipiente amplio, volcar la harina junto con la sal fina. Formar un hueco en el centro, incorporar el agua tibia con el aceite de girasol y trabajar con las manos hasta obtener un bollo de textura lisa y homogénea.
- Descanso en frío: Envolver la preparación en papel film transparente y llevarla a la heladera durante al menos treinta minutos. Este reposo resulta clave para que el gluten se relaje y la masa no se contraiga al estirarla.
- Armado y precocción: Dividir la masa en dos partes desiguales. Estirar el bollo más grande sobre una superficie enharinada, forrar el fondo y las paredes del molde, pinchar la base con un tenedor y cocinar en horno precalentado a 180 °C por diez minutos. Estirar la fracción restante para formar la tapa superior y reservar sobre la mesada.
Paso a paso: preparación del relleno cremoso
- Tratamiento de la verdura: Colocar las hojas limpias de espinaca o acelga en un bol y verter sobre ellas un litro de agua hirviendo. Tras dos minutos de reposo, escurrir con fuerza para retirar el exceso de agua y picar en trozos pequeños sobre una tabla.
- Base de salsa blanca: En una olla a fuego medio, fundir una cucharada de manteca y saltear la cebolla picada hasta transparentar. Agregar la manteca restante junto con la harina y revolver en forma continua hasta dorar la mezcla.
- Espesado y sazón: Verter la leche tibia gradualmente sin dejar de batir para evitar grumos. Una vez lograda la salsa blanca, incorporar el queso parmesano rallado, la nuez moscada, la sal, la provenzal y la albahaca deshidratada hasta integrar por completo.
- Ligado final: Mezclar la salsa cremosa con la verdura picada y sumar el huevo fresco ligeramente batido. Revolver bien para garantizar una distribución pareja de los sabores.
Paso a paso: armado y horneado
Cocción definitiva: Llevar la tarta al horno a 180 °C durante veinticinco minutos hasta que la masa alcance un tono dorado y una textura crujiente.
Relleno y huevos: Retirar la base precocida del horno, volcar la preparación vegetal y emparejar la superficie. Realizar cuatro huecos pequeños en el relleno y acomodar allí los huevos duros pelados.
Cierre y sellado: Colocar la tapa de masa reservada por encima, plegar los bordes hacia el interior para sellar los laterales y pincelar toda la cubierta con huevo batido.


