
Pancitos de queso caseros tipo chipá: cómo hacerlos en 20 minutos con pocos ingredientes y sin amasar de más
La receta de pancitos de queso caseros es la opción ideal en Argentina para resolver la merienda o el desayuno en tan solo 20 minutos de horno.

Esta preparación no requiere conocimientos avanzados de panadería ni procesos largos de fermentación, ya que se elabora con ingredientes simples que tenés en la alacena.
- Rendimiento: Salen decenas de pancitos para compartir en la mesa.
- Tiempo de preparación: Apenas 10 minutos de amasado rápido.
- Tiempo de cocción: Entre 15 y 20 minutos de horno.
La lista de ingredientes exactos para la masa
Para preparar estos crocantes bocaditos de queso vas a necesitar reunir una lista muy accesible de alimentos dentro de la cocina.
La base de esta masa se logra mezclando 200 gramos de fécula de mandioca, 100 gramos de queso rallado o semiduro, 1 huevo, 50 mililitros de leche, 40 mililitros de aceite, 1 cucharadita de sal y 1 cucharadita de polvo de hornear.
El tipo de queso seleccionado definirá el perfil de sabor final de cada pieza horneada.
- Fécula de mandioca: 200 gramos
- Queso rallado o semiduro: 100 gramos
- Huevo: 1 unidad
- Leche entera: 50 mililitros
- Aceite de girasol: 40 mililitros
- Sal fina: 1 cucharadita
- Polvo de hornear: 1 cucharadita
Paso a paso: cómo preparar los pancitos de queso en minutos
- En un recipiente profundo o bol, volcá los 200 gramos de fécula de mandioca, los 100 gramos de queso rallado, la cucharadita de sal y la cucharadita de polvo de hornear.
- Agregá el huevo entero junto con los 40 mililitros de aceite y comenzá a integrar todos los elementos secos con una cuchara o con las manos.
- Sumá de a poco los 50 mililitros de leche mientras amasás suavemente hasta lograr una consistencia maleable y blanda que no se pegue en los dedos.
- Unificá la mezcla durante unos pocos minutos sobre la mesada hasta que la masa quede completamente lisa y homogénea.
- Armá pequeñas bolitas del mismo tamaño con las palmas de las manos y acomodalas en una placa para horno previamente aceitada dejando espacio entre sí.
- Cociná en horno precalentado a 180 grados durante 15 a 20 minutos hasta que los pancitos se noten inflados y ligeramente dorados en la superficie.
- Retirá la bandeja del calor y dejá reposar durante tres minutos antes de servir para evitar que la miga caliente pierda estructura.
Consejos de cocina para lograr la textura perfecta
Un truco clave al momento de la preparación consiste en medir la leche con cuidado durante el amasado inicial.

Como el tamaño del huevo y el tipo de fécula varían, conviene agregar el líquido en pequeños chorros para evitar que la preparación quede chirle.
Si buscás un sabor mucho más potente, podés mezclar mozzarella con un queso estacionado de textura dura como pategrás, provolone o parmesano.
Resulta fundamental consumirlos preferentemente tibios, cuando el queso derretido mantiene su textura cremosa y un perfume tentador.
Una vez que se enfríen por completo, podés guardarlos en un recipiente hermético de plástico para conservarlos frescos durante la semana y darle un toque de calor en el horno antes de comer.

