
Río, naturaleza y Brasil: qué hacer en Santo Tomé, la joya del noreste correntino
Hay destinos donde el río marca el ritmo de la vida. En el Litoral argentino, existe una pequeña ciudad donde ese paisaje soñado se combina con temperaturas agradables durante buena parte del año, naturaleza virgen. Se trata de Santo Tomé, una encantadora localidad ubicada en el noreste de la provincia de Corrientes, recostada directamente sobre la costa del majestuoso río Uruguay. Como cabecera del departamento homónimo y antigua reducción jesuítica, esta ciudad ofrece una mixtura inigualable de atractivos naturales y patrimonio cultural.

Naturaleza a orillas del río Uruguay
La geografía de Santo Tomé está profundamente ligada al agua. La abundante vegetación característica del Litoral y los sectores costeros construyen un entorno que acompaña tanto la vida de los lugareños como la propuesta turística. El clima subtropical de la región aporta el toque final: los períodos cálidos invitan a pasar la mayor parte del día al aire libre.

Uno de los espacios predilectos para disfrutar de este entorno es la Costanera de Santo Tomé, destacada por el Ministerio de Turismo provincial por sus amplios espacios verdes. A esta propuesta se suma el Paseo Costero La Islita, un rincón ideal para realizar caminatas, sacar fotografías y contemplar la tranquilidad del paisaje ribereño, especialmente durante la caída del sol. Además, quienes prefieran un contacto aún más agreste con el ambiente pueden recorrer la Reserva Natural Municipal de la ciudad.
Historia jesuítica y cruce internacional a Brasil

Más allá de sus atractivos naturales, Santo Tomé guarda un pasado histórico fascinante. Sus orígenes se remontan al siglo XVII y la población quedó definitivamente establecida en su sitio actual en 1683. Esta antigua reducción mantiene vivo su legado, profundamente vinculado a la figura de Andresito Guazurarí, uno de los personajes fundamentales de la historia regional. Todo este patrimonio puede descubrirse a través del Circuito Histórico-Cultural local.
Su ubicación estratégica es otro de sus grandes puntos fuertes. Situada a unos 387 kilómetros de Corrientes capital, se accede directamente a través de la Ruta Nacional 14 o la Ruta Provincial 94. Esta conectividad permite ampliar fácilmente el recorrido: a pocos kilómetros se encuentra el Puente Internacional de la Integración, que cruza el río Uruguay y conecta a la ciudad directamente con São Borja, en Brasil. Hacia el sur, la misma ruta invita a continuar el circuito turístico hacia localidades históricas como La Cruz y Yapeyú.

El calendario local completa la experiencia sumando color y tradición, con eventos imperdibles como el carnaval, el Festival del Folklore Correntino y la popular Fiesta Provincial del Guiso Tropero, consolidando a Santo Tomé como un destino que no depende de una sola atracción, sino que ofrece una experiencia integral para toda la familia.


