
20 años sin Jorge Julio López: elevan la recompensa para quienes aporten datos de su segunda desaparición
Aquel 18 de septiembre de 2006, mientras se realizaban los alegatos contra Etchecolatz, el testigo Jorge Julio López salió de su casa y no volvió a ser visto. El hecho ocurrió en la localidad de Los Hornos, en La Plata. Organizaciones de derechos humanos, familiares y amigos sostienen que la desaparición buscó intimidar a quienes participaban en los juzgamientos.
Pese a los rastrillajes, declaraciones acumuladas y cambios en los equipos de investigación, la causa aún no tiene imputados o avances sustanciales. El incremento de la recompensa se suma a los reclamos para que el Estado redoble esfuerzos en el esclarecimiento del hecho.
Situación de la causa judicial
El expediente tramita en la Unidad Fiscal Federal de La Plata bajo la carátula “López, Jorge Julio s/ desaparición forzada de personas”. Corresponde a uno de los casos más simbólicos de los juicios por crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar.
López sufrió su primer secuestro el 27 de octubre de 1976 y permaneció detenido casi tres años en el “circuito Camps”. Tras recuperar su libertad en 1979, aportó un testimonio clave identificando al ex comisario Miguel Etchecolatz, determinante para su condena a perpetua.
Nueva medida a dos décadas de la búsqueda
Una actualización en el monto destinado a obtener información fehaciente fue oficializada en el vigésimo aniversario su desaparición. El Gobierno de la provincia de Buenos Aires resolvió incrementar la recompensa para quienes brinden datos concretos sobre el paradero del sobreviviente del terrorismo de Estado. La decisión fue dispuesta por el Ministerio de Seguridad bonaerense, que elevó la cifra de 5 a 10 millones de pesos.
El propósito de la provincia es incentivar nuevas líneas de investigación en el expediente judicial. Al mismo tiempo, la medida busca alentar a posibles testigos a brindar información que permita avanzar en una causa sin respuestas firmes a dos décadas de los hechos.
La recompensa está dirigida a cualquier persona que proporcione datos para determinar el destino de López. El ofrecimiento también busca identificar a los responsables de su segunda desaparición forzada, considerando que de estar con vida hoy tendría 96 años.

