
Desesperada búsqueda de Agostina Vega: declara el único detenido
Agostina Vega, una adolescente de 14 años, desapareció en Córdoba Capital el pasado sábado por la noche. Con el paso de las horas, la angustia de su familia creció y la Justicia ya activó la Alerta Sofía. Actualmente hay un hombre detenido y la principal hipótesis apunta a un engaño.

Agostina salió de la casa de su mamá (Melisa Heredia) en el barrio General Mosconi. Le dijo que iba hasta el negocio de su abuelo a comprar unas empanadas. Minutos después, su madre intentó llamarla: el celular sonó cuatro veces y luego dio el contestador. Nunca regresó.
A través de cámaras de seguridad y la declaración de un remisero vecino que la reconoció en las noticias, se supo que Agostina no fue al negocio de su abuelo. Se subió a un remís que la trasladó hasta la esquina de las calles Mariano Fragueiro y Juan del Campillo, en el barrio Cofico.
Al bajarse del remís, la esperaba Claudio Gabriel Barrelier (33 años), un conocido de la familia. Él pagó el viaje en efectivo y caminó con ella unas cuadras. Las cámaras de seguridad registraron ese momento exacto. Después de eso, el rastro de Agostina se perdió por completo. El hombre fue detenido como principal sospechoso por orden del fiscal Raúl Garzón.

El abogado defensor del detenido, Jorge Sánchez del Bianco, insistió públicamente en resguardar la presunción de inocencia de su cliente y aportó la versión defensiva. Según el letrado, la menor contactó a Barrelier para pedirle ayuda económica para pagar el remís dado que se conocían de torneos de fútbol barriales. Sostuvo que tras caminar dos cuadras juntos, Agostina le pidió que la llevara a la casa de un amigo y, ante la negativa del hombre por no tener vehículo, apareció un auto al que la chica se subió por sus propios medios.
Al ser cuestionado sobre por qué el acusado permitió que una adolescente se retirara sola a la medianoche con un desconocido, el defensor lanzó una polémica frase que despertó indignación:
“Él no dudó de que la menor subiera sola al vehículo porque no le pareció algo que no fuera habitual o que sea extraño”.
El letrado argumentó, además, que el remisero que la trasladó originalmente tampoco tuvo dudas al dejarla en la vía pública.
Antecedentes penales y la “clave” en el celular
Por otra parte, la defensa confirmó que el acusado arrastra una causa vigente desde mayo del año pasado por privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género —hecho por el cual llegó a estar preso—, aunque minimizó el antecedente alegando que actualmente se discute su sobreseimiento.
Según el abogado, la clave para exculpar al empleado municipal y miembro de la barra brava de Instituto está en los peritajes tecnológicos. Tras el secuestro de su teléfono, Barrelier le transmitió una contundente frase a su defensor:
“En mi teléfono está todo, se va a aclarar que no tengo nada que ver”.
“Gente pesada”: La grave denuncia del tío de Agostina
Frente a la postura del detenido, la familia de la víctima rompió el hermetismo y lanzó acusaciones explosivas que vinculan el caso con estructuras de poder. Franco, tío de Agostina, denunció de forma directa que el sospechoso cuenta con protección y lazos oscuros en la provincia de Córdoba.
“El hijo de mil p… la convenció… esto lo venía planeando y no está él solo. Acá hay metidos políticos, policía, gente pesada”, disparó el familiar en declaraciones radiales.

El entorno de la menor sospecha que el perfil de Barrelier excede el de un ciudadano común y que sus aceitados vínculos en la calle y en la militancia política podrían haber facilitado un entramado delictivo mucho más complejo, abriendo líneas de investigación que la Justicia ya evalúa bajo sospechas que van desde la sustracción de menores hasta delitos vinculados a la trata de personas.
La madre de Agostina, Melisa Heredia, habló con la prensa durante la tarde del miércoles y pidió que se acelere la investigación. Señaló que su hija confiaba en el sospechoso y reclamó mayor celeridad para dar con su paradero.
“Nosotras a él (Barrelier) no le hicimos nada, a su familia tampoco. Éramos amigos. Mi hija confiaba en él. Quiero que la devuelvan y que dejen de estar mintiendo. Yo hablé con él esa misma madrugada que mi hija desapareció y me mintió. Me dijo que no la había visto. Pero cuando el remisero habló, recién en ese momento dijo que la vio, que había estado con ella”, afirmó.

Las autoridades consideran que es alta la probabilidad de que hayan intervenido otras personas en la desaparición. Esta sospecha surge por dos razones: la primera es porque, a pesar de la detención de Barrelier, la adolescente sigue sin aparecer. Por lo que se analiza hubo cómplices que ayudaron a trasladarla u ocultarla.
La otra razón es la existencia de elementos que apuntan a una posible intervención de terceros. Por el momento, desde la fiscalía evitaron dar detalles para no entorpecer la investigación.

