
El día en que Adorni mintió y dijo que “todo estaba declarado”
La defensa pública que Manuel Adorni hizo de su situación patrimonial quedó bajo la lupa tras sus propias declaraciones posteriores. El 25 de marzo, durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, el entonces vocero presidencial intentó despejar las sospechas sobre el origen de sus bienes con una frase contundente: “todo lo que tiene que estar declarado está declarado”. Pero la presentación de una nueva declaración jurada y sus recientes explicaciones mediáticas terminaron por contradecir aquella afirmación.
La controversia comenzó cuando una periodista le consultó sobre distintas propiedades vinculadas a él y a su esposa, Bettina Angeletti, entre ellas una vivienda en el country Indio Cuá y otros inmuebles atribuidos a la pareja. También le preguntó cómo justificaba esas adquisiciones con un salario cercano a los tres millones de pesos y un patrimonio declarado que rondaba los 40 mil dólares.
Adorni evitó profundizar en los detalles. Argumentó que existían investigaciones judiciales en curso y sostuvo que brindar precisiones podría “interferir en la investigación”. Aun así, fue categórico: “Todo lo que tiene que estar declarado está declarado en cada uno de los organismos, tal como corresponde”.
La declaración jurada que cambió el escenario
Tres meses después, el panorama cambió. En el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que llevan adelante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo, Adorni presentó una declaración jurada rectificativa en la que incorporó bienes e inversiones que no figuraban en sus presentaciones anteriores.
Según explicó, parte importante de su patrimonio proviene de inversiones realizadas en Bitcoin entre 2013 y 2018.
En una entrevista televisiva, aseguró que junto a su esposa invirtieron alrededor de 200 mil dólares en criptomonedas, operación que les habría generado ganancias cercanas a los 300 mil dólares.
Para justificar esos fondos, sostuvo que se trataba de ahorros acumulados durante años de actividad privada y destinados “a la educación y el futuro” de sus hijos.
“Ahorramos en negro, como todos los argentinos”
Fue en ese contexto que el jefe de Gabinete realizó una de las declaraciones más polémicas desde que estalló el caso.
“Ahorramos en negro, como todos los argentinos”, afirmó.
Luego profundizó esa idea: “no lo declaramos porque la manera de escaparte de la vieja política era ahorrando en negro. No se me hubiera ocurrido nunca ahorrar en blanco, menos en esos años”.
Las expresiones generaron nuevas críticas y abrieron interrogantes sobre cómo se compatibilizan con la afirmación realizada meses antes respecto de que todos sus bienes estaban debidamente declarados.
Las explicaciones sobre Indio Cuá y Caballito
Adorni también buscó aclarar la situación de la casa ubicada en el country Indio Cuá, uno de los inmuebles investigados por la Justicia.
Según sostuvo, la propiedad siempre estuvo declarada por su esposa y no figuraba en sus propias presentaciones por una cuestión formal.
“Yo no la incluí porque esa casa estaba escriturada 100% a nombre de mi mujer”, argumentó.
Respecto del departamento en Caballito, explicó que la operación se concretó a través de un acuerdo financiero con un amigo personal.
“Mi amigo me dijo: ‘Mudate, después ves, cuando vendés, me pagás’. Lo formalizamos con un instrumento y no fue más que eso”, señaló.
Una contradicción que alimenta las dudas
Las aclaraciones no lograron cerrar la discusión política ni judicial. Mientras en marzo Adorni insistía en que toda la información patrimonial relevante estaba incorporada en los registros oficiales, la posterior rectificación de su declaración jurada y la admisión de haber mantenido ahorros no declarados expusieron una contradicción difícil de soslayar.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito continúa su curso en Comodoro Py, mientras la oposición reclama mayores explicaciones sobre el origen y la evolución del patrimonio del jefe de Gabinete.